Rutas e historias de montaña mas o menos normales, y alguna cosa mas…

sábado, 31 de agosto de 2013

PEGÁ - CALVERA - PEGÁ

LA RUTA DE MARIANO

Hace unas semanas recibimos un mail de Mariano (un seguidor de nuestro blog al que no conocemos) en el que nos hablaba de una ruta que va del refugio de Pegá al pueblo de Calvera. El recorrido sigue un antiguo camino, ahora olvidado, que realiza un largo flanqueo por la abrupta vertiente occidental de las sierras de Pegà y de Calvera (situadas al oeste de la Sierra de Sis), muy por encima del curso del río Isábena y el Congosto de Obarra. Nuestro informador, que había hecho la ruta en dos ocasiones, nos envió el track y una breve descripción del mismo. Habíamos estado en Calvera para hacer una excursión por las vertientes sur y este  de la sierra (http://relatosenien.blogspot.com.es/2011/11/circular-desde-calvera.html). Pero ni conocíamos la zona oeste, ni nos imaginábamos que existiera una senda que recorriera esa basta y empinada ladera boscosa salpicada de cortados, que tantas veces habíamos contemplado desde el pueblo de Alins (cercano a Laspaúles). No hace falta decir que la propuesta nos interesó de inmediato. Así que nos propusimos hacerla en cuanto fuera posible…


A principios de este Agosto se presentó la ocasión. Como que no disponíamos de un segundo coche para volver desde Calvera, prolongamos la ruta siguiendo el buen camino que, desde este pueblo, lleva al Clot (o collado) de Pegá pasando por los prados de Les Collades. Después, una pista que rodea por el oeste la montaña del Castell de Pegá nos permitió volver fácilmente al refugio de Pegá. 


La excursión resultante fue una circular de unos 20 Km y 1000 metros de desnivel acumulado en subida, solitaria, en algunos tramos salvaje, y muy bonita. Nos tuvo entretenidos durante mas de 8 horas, contando paradas y pérdidas del itinerario, que hubieron unas cuantas. El horario habría sido menor si nos hubiésemos mirado mas el GPS donde llevábamos el track que nos enviaron. Pero aun no somos montañeros.com y tenemos muy poco asumida esta práctica… El único pero de la actividad (siempre hay alguno) fue el fuerte calor, que endureció algunos tramos. Por este motivo recomendamos realizarla en primavera y otoño, cuando la temperatura es mas agradable.


Muchas gracias Mariano por descubrirnos tu ruta. Nos ha permitido visitar una zona de la Ribagorza que no conocíamos y disfrutar de una excursión magnífica, solitaria y, en muchos tramos, inédita y aventurera. Todo un privilegio…
























FICHA TECNICA
Tipo Actividad
Senderismo
Fecha
Martes 6 de Agosto 2013
Asistentes
Encarna, Enric, Pot
Zona
Valle de Isábena. Ribagorza. Prepirineo oscense
Inicio ruta
Refugio de Pegá (1442 m, fuente a 50 m)). Se llega por pista casi horizontal y en bastante buen estado (unos 1.5 Km, alguna zona rocosa) que sale en el Km 48.5 de la crta A-1605 que va de la Pobla de Roda a Bonansa (unos 150 m antes del collado del Alto de Bonansa)
Final ruta
Recorrido
Refugio de Pegá-Pista de la Borda de Ansuilo-Borda de Ansuilo-Mirador-Borda Castellano-Barranco de Pegá-Corral en ruinas-Collado antes de las Peña de Subit-Collado poco antes del cementerio de Calvera- Calvera-Barranco Fondo o de Santa María- Prados de Les Collades-Clot (collado) de Pegà)-Pista que rodea el Castell de Pegá-Pista de la Borda de Ansuilo-Refugio de Pegá
Noche
No
Horario
Total
8 h 25 min
Efectivo
7 h aprox
Cota (m)
Mínima
1442 (Refugio de Pegá)
Máxima
1706 (Collado/Clot de Pegá)
Climatología
Buen tiempo. Mucho calor.
Nieve-hielo
No
Desnivel Acum (m)
Ascenso
 1015
Descenso
1015
Distancia (Km)
19.4
Dificultad global
Media
Dific.Física
Alta. Desnivel y distancia considerables. El esfuerzo se acentúa si hace calor
Dific.Orientación
Alta a la ida (de Pegá a Calvera). La senda se pierde en muchos tramos y la ruta es bastante salvaje y poco clara
Baja a la vuelta (de Cavera a Pegà).Camino claro hasta el Clot de de Pegá. Después pista
Dific.Psicológica
Baja No hay tramos expuestos. En algunos puntos del gran flanqueo la senda se estrecha y a la derecha se intuyen los cortados, pero no se ven…
Dific.Técnica
Baja. Caminar y caminar…
Material
Senderismo. Evitar pantalones cortos. Aunque no es un recorrido “jabalí”, aconsejamos llevar ropa y “kit” para pinchos y arañazos…
Cartografía
“El Turbón”, 1:25000, Ed.Alpina, 2008-2009
Turbón y Sierra de Sis, Mapa 13, 1 :40000, Ed.Prames ,  2006
Bibliografía
http://relatosenien.blogspot.com.es/2011/11/circular-desde-calvera.html, para el tramo entre Calvera y el Clot de Pegá. Para el resto de l a ruta no conocemos.
Valoración
Larga, bonita y original ruta circular de senderismo algo aventurero, con una primera parte bastante salvaje que pone a prueba las dotes de orientación y seguimiento del camino. Soledad asegurada.
Comentarios
-Si sólo te gusta el senderismo de rutas claras y evidentes no hagas esta excursión.
-Un recorrido en que llevar (y consultar) el track en el GPS puede ser de gran ayuda.
-Estudiar bien la ruta en el mapa antes de ir (sobre todo entre la Borda de Ansuilo y Calvera).
-Evitar en días de fuerte calor (mejor primavera u otoño). También si hay nieve o hielo (el gran flanqueo puede presentar tramos delicados y expuestos).
-La ruta puede acortarse en el collado que hay después del corral en ruinas, tomando una senda bastante clara que baja por La Cuasta hasta el camino que va de Calvera a Les Collades, cerca de Calvera. Aunque ahorra un buen trozo, es una lástima perderse el bonito pueblo de Calvera.
-Otra posibilidad que recorta mucho la ruta y hace que no sea circular : en el collado que hay poco antes del cementerio de Calvera tomar a la derecha el GR 18-11 que rápidamente nos llevará hasta el monasterio de Obarra (visita obligada) donde deberemos haber dejado un segundo coche.
-Diferencias toponímicas y de cotas según el mapa que se emplee. Tenerlo en cuenta…
Con perros…
Sin problemas. Prever llevar agua, ya que sólo hay en la fuente que hay cerca del refugio de Pegá y en Calvera. El resto del recorrido seco (según la época puede haber agua en el torrente del Barranco Fondo). Ojo con las zonas de matas de erizones (normalmente se pueden esquivar)
Track (en formato gpx): Hemos “pulido” el track suprimiendo los errores de itinerario (que hubieron unos cuantos)
El desnivel y la distancia se obtienen a partir del track con Garmin BaseCamp
La estimación de la dificultad se realiza considerando la actividad como excursión/ascensión y no como escalada.
Si la actividad comporta escalda u otra disciplina técnica, se indica específicamente

CARTOGRAFIA


CRONICA

Martes 6 de Agosto del 2013. Después de la inmensa ascensión de ayer a la Punta Senyalada (de la que próximamente hablaremos en el blog) nos levantamos a la hora de los señores y desayunamos como tales. Hoy teníamos previsto descansar. Pero el sentirnos bastante bien y la previsión de borrasca para mañana, hacen que decidamos hacer alguna cosa relativamente suave. La ruta de Mariano seria una buena opción... Corta no es, pero tenemos tantas ganas de probarla… Además podemos llevarnos a Pot, que después de estarse todo el día en el apartamento (ayer no nos acompañó) tiene ganas de marcha… La propuesta queda aprobada por unanimidad. Preparamos los trastos, cogemos el coche y partimos de  Laspaúles.

El viaje es corto. En poco mas de 25 minutos llegamos al pequeño refugio libre de Pegá, donde dejamos el coche (1442 m). Poco después empezamos a caminar (10.00 h). Seguimos la pista que, en suave ascenso, se dirige a la borda de Ansuilo. Pot corre a nuestro alrededor lleno de alegría, mientras caminamos rodeados por una masa boscosa que nos protege del sol y hace que la temperatura sea muy agradable. Un cuarto de hora y 900 m mas adelante encontramos a la izquierda  otra pista que viene del Clot o collado de Pegá (10.14 h, 1488 m). Si todo va bien por ahí volveremos. Doscientos cincuenta metros mas y llegamos a la borda de Ansuilo (10.18h, 1496 m). Aquí se acaba la pista. Rodeamos la casa por la izquierda y seguimos al NO por un cordal herboso. Enseguida alcanzamos una repisa al borde de un cortado, que es un balcón colgado sobre el valle del río Isábena. Ahí se encuentra el mirador de Ansuilo (10.20 h, 1492 m). Durante 10 minutos disfrutamos de las vistas, potenciadas por la existencia de un telescopio que han tenido el acierto de instalar. Un lujazo…

Nos encontramos en el extremo norte de la basta y empinada ladera boscosa, salpicada de bandas rocosas, que constituye la vertiente occidental de las sierras de Calvera y de Pegá. La primera parte de la ruta de Mariano sigue un antiguo camino que, con un largo flanqueo, cruza toda esta ladera. La travesía finaliza en algún punto del cordal O del Tossal de Pui Chico (al nivel del estrechamiento del congosto de Obarra), que desde aquí parece muy lejano. La incertidumbre de seguir una senda que, según nos ha dicho, en algunos tramos es perdedora, y el hacerlo en una zona que desconocemos por completo, nos causa curiosidad y excitación. Nos apetece ejercer de “sabuesos montañeros”...

Abandonamos el mirador (10.30 h) para seguir un camino ancho que baja al SE. En sus primeros metros queda algo oculto bajo una alfombra de matas de erizones. Poco después la senda (que por su anchura diríamos que es una antigua pista) se hace  cómoda y clara. Rodeada de árboles y con algún tramo horizontal, cruza un barranco y dobla un primer contrafuerte de la montaña. Enseguida llegamos a un claro herboso e inclinado donde se encuentra la borda de Castellano (10.41 h, 1400 m). Hasta aquí todo ha sido muy fácil (el camino aparece en los mapas). Pero en adelante la cosa se complicará un poco (lo mapas no marcan nada).

El camino se transforma en una senda estrecha, ramificada y poco clara, que sale en el extremo inferior del prado. Bajamos por un bosque esclarecido (algún hito). Poco antes de cruzar un torrente el terreno vuelve a ser boscoso. Después la senda se hace ancha y evidente durante un rato. Mas o menos en horizontal, doblamos un nuevo lomo de la vertiente. Seguimos adelante, siempre al sur. El sendero se estrecha pero es de buen seguir. Tras pasar por un claro herboso, un breve descenso nos deja en una canal estrecha, poblada de árboles y cubierta de hojarasca. Ahí encontramos un hito muy visible (1er ramal del barranco de Pegá, 11.07 h, 1318 m). Empieza el lío…

La senda parece perderse. Tras unos minutos de ir de aquí para allá, nos damos cuenta de que no se ha ir canal arriba, sino dejarla por la derecha, justo al lado del hito. En es e punto continua el camino que, con un par de lazadas, remonta un corto pero empinado tramo de ladera. Un breve sector horizontal, seguido de un pequeño descenso nos aboca a una nueva canal de similares características, pero mas ancha, que la anterior (2º ramal del barranco de Pegá, 11.19 h, 1350 m). De nuevo la senda desaparece…

Sin pensarlo demasiado continuamos barranco arriba por un entorno húmedo y vegetal, atentos a cualquier cosa que pueda indicarnos la ruta. El fondo de la canal es pedregoso, con árboles caídos y mucha hojarasca. De mal caminar… Cuando empezamos a dudar de nuestra intuición, descubrimos una pequeña cinta de plástico anudada en la rama de un árbol. En su mail, Mariano nos decía que había puesto algunas cintas para señalizar la ruta. Muchas gracias muchacho… Seguimos por el fondo del barranco, escudriñando la ladera boscosa y razonablemente inclinada de la derecha por donde, en algún momento, habremos de seguir. La pregunta es cuando…

Cuando no hay nada que indique la ruta, una mínima alteración del entorno que no parezca natural puede darnos una pista. Tras recorrer unos 150 metros de barranco, en la derecha del mismo descubrimos el tronco delgado de un árbol que está cortado a un metro de altura. “Raro, raro…” De nuevo evocamos la descripción de Mariano. Decía que había cortado algunas ramas para señalizar la senda… Nos situamos en el punto sospechoso y consultamos el GPS. ¡Premio! El track se va a la derecha… (11.26 h, 1380 m).

Abandonamos la canal para subir, mas o menos en diagonal, por la ladera boscosa. No hay senda, ni nada que se le parezca. Una nueva cinta de plástico nos llena de júbilo. ¡Vamos bien! La vegetación y la pendiente hacen que el ascenso sea un tanto penoso. Pero la excitación de buscar el itinerario hace que no nos enteremos. Disfrutamos haciendo de “sabuesos montañeros”.  Pot también se lo pasa en grande corriendo entre los árboles y revolcándose en la hojarasca…

El ascenso campo a través se prolonga durante un cuarto de hora. Tras remontar unos 40 metros de desnivel, de forma inesperada encontramos un sendero. ¡Boteee…! Final del tramo chungo (11.39 h, 1423 m). Suavemente, la senda nos lleva hasta un nuevo contrafuerte de la montaña que doblamos por un corto tramo estrecho y horizontal que forma un balcón pequeño. El lugar es aéreo y con buenas vistas del valle (hito, 11.44 h, 1445 m). Hacemos un breve alto para estudiar la continuación del recorrido. Nos encontramos algo mas delante de la mitad del gran flanqueo. El cordal donde finaliza aún se ve lejos. Pero creemos que el camino no volverá a perderse. Nos sentimos tranquilos…

Sin prisas seguimos el sendero que, como esperábamos, es claro y sin problemas. Alternado tramos llanos con otros en subida, remontamos la ladera, siempre al sur, trazando una larga diagonal. Cruzamos canales. Unas veces por arriba, otras por debajo, esquivamos algunas bandas rocosas. De cuando en cuando, un tramo estrecho y algo colgado nos hace ir con cuidado de no tropezar. Aunque no vemos el precipicio, intuimos que a la derecha hay bastante aire… Al ganar altura podemos ver la vertiente que hemos recorrido. Nos sorprende que el mirador de Ansuilo queda tan alejado. A otro lado del valle (O) la mole de piedra caliza del Turbón se yergue sobre los montes.

A las 12.29 h alcanzamos el cordal occidental del Tossal Pui Chico (1578 m). Aquí finaliza el gran flanqueo que nos ha entretenido durante dos horas. El terreno cambia de fisonomía. La orografía es mas suave, hay pocos árboles y mucha vegetación de monte bajo. Nos da el sol y empezamos a sentir calor… Sacamos el mapa y estudiamos la continuación del itinerario. De momento parece claro…

La senda desciende suave al sur por una ladera tapizada de matas de erizones. Después gira levemente a la izquierda y pierde altura por una canaleras pedregosas, en dirección a un barranco. Nos parece que bajamos demasiado. Así que salimos a la izquierda para seguir, en horizontal y campo a través, por una zona despejada. Algún que otro hito confirma la ruta. Cruzamos el barranco. Al otro lado, el sendero (que vuelve a ser evidente) sube fuerte durante unos pocos metros. Después flanquea (S-SO) por la suave ladera derecha de un cordal cubierto de pinos, rododendros y erizones. Este tramo es bonito y agradable, llleno de multitud de tonos verdes  que dominan el paisaje. El camino nos lleva hasta el cordal y pasa al otro lado del mismo. Entonces desciende suavemente (SE), con un trazado poco marcado en el que encontramos algun hitos. Tras caminar junto el límite superior de un bosque, entramos en el mismo. Siempre al SE, sin bajar demasiado, continuamos flanqueando alternado zonas de árboles con otras de prados. Llegamos a un corral en ruinas (12.56 h,1540 m).

Rodeamos la casa por arriba. Después bajamos al sur por terrazas herbosas separadas por márgenes de piedra. No tardamos en alcanzar un amplio collado (13.06 h, 1506 m). El calor aprieta y sudamos de lo lindo. Pot aprovecha cualquier sombra para tumbarse y descansar mientras caldea sonoramente. A la izquierda del collado vemos un camino que sale en diagonal (S). En suave descenso se dirige a la ladera sur del Tossal Pla. Esta senda es tentadora, ya que baja hasta el camino que va de Calvera a Les Collades (por donde habremos de ir), acortando notablemente el recorrido. Pero no pasaríamos por el bonito pueblo de Calvera. Así que seguimos por la ruta de Mariano…

Nuestra senda se ha vuelto a esfumar. Pero el itinerario parece evidente. Desde el collado un amplio valle herboso desciende suavemente al oeste, paralelo al cordal del Tosal Pla que queda a la izquierda (S).  Seguimos por el centro del mismo. El entorno vuelve a ser bonito y sorprendente. Tras recorrer un tramo del valle, la ausencia de traza de paso y de cualquier cosa que indique la ruta nos hacen dudar. Observamos una senda que sale a la izquierda y remonta entre los matorrales la pendiente. ¿Y si la ruta va por ahí? Decidimos probar…

Unos minutos mas tarde  estamos perdidos en un mar de arbustos pinchosos. Esta claro que por aquí no es… En vez de volver al fondo del valle por donde hemos venido, decidimos bajar directamente. Nueva cagada… Durante unos minutos absolutamente masoquistas atravesamos como y por donde podemos las altas y densas bandas de matas pinchosas que cubren la ladera. Encarna no dice nada, pero su cara es un poema. En dos ocasiones hemos de liberar al pobre Pot del abrazo de la vegetación, que se le enreda en el pelo y no le permite caminar.  Una buena mierda… Cuando alcanzamos el fondo del valle  (un centenar de metros mas adelante de donde lo dejamos) nos sentimos liberados. Estamos llenos de arañazos que escuecen con el sudor. Bajo la camiseta, dentro de las botas, incluso en la regatera del culo, tenemos restos vegetales que pican o pinchan. Noto que algo camina por mi sobaco…. Nos detenemos para liberarnos de toda esta naturaleza añadida. No aprenderemos nunca…

La embarcada nos hace perder cerca de 20 minutos. Recompuestos, y mas o menos cómodos, reanudamos la caminata. El valle se estrecha y un bosque enmarañado reemplaza los prados. La senda (que vuelve a ser mas o menos clara) sigue el fondo del valle, ahora convertido en una canal estrecha. A nuestra izquierda, el cordal del Tosal Pla baja hasta un estrecho collado situado al pie de una punta rocosa. El camino, poco evidente, la rodea por la derecha (después veremos que también podríamos haber ido hasta el collado y hacerlo por la izquierda, posiblemente es mejor) y alcanza una especie de rellano en el que hay un nuevo corral enrunado. Tras una breve embarcada (por suerte menos agobiante que la anterior) descubrimos que la senda se va a la izquierda dejando a la derecha el corral. Enseguida llegamos a un pequeño collado situado al otro lado (O) de la punta rocosa (hito, 13.43 h, 1407 m).

Al oeste, relativamente cercana, vemos la altiva Peña de Subit. Un camino muy marcado sale a la derecha y se dirige a un nuevo collado situado al pie de la misma. Sin pensarlo dos veces (ni mirar el mapa) lo seguimos. Creemos que desde el mismo podremos iniciar el descenso a Calvera, por una canal que baja al SO. Pero cuando lo alcanzamos vemos que la canal en realidad es una vertiente abrupta, llena de escarpes y bandas rocosas. Nuevo error… Volvemos atrás. De nuevo en el collado consultamos el mapa. Este indica un camino que baja por la ladera opuesta (S). Miramos.. Efectivamente, ahí esta, claro, marcado y señalizado por hitos. Seremos burros…

La senda, bastante cómoda, baja en lazadas por una ladera pedregosa y empinada. Tras perder un centenar de metros, toma un trazado mas o menos recto y ligeramente descendente que, tras un largo sector de orografía árida pero mas amable, nos deja en un collado donde llega una pista que viene de Calvera (14.20 h, 1250 m). Delante, en lo alto de una loma cercana, está el cementerio del pueblo y una antena. Curiosa combinación… A la derecha (NO), el GR 18.1 inicia un descenso en diagonal que finaliza en el Monasterio de Obarra.

Continuamos bajando por la pista en sentido contrario (E-SE, marcas de GR). Enseguida avistamos las casas del pueblo. Llegamos a la carretera, que recorremos brevemente hasta encontrar, a la izquierda, una calle que pocos metros mas allá finaliza en una plaza, al lado de la iglesia (14.29 h, 1228 m). Un platanero enorme asegura una sombra fresca y agradable. También hay una fuente con abrevadero (en el que Pot se mete sin contemplaciones), y unos bancos de piedra. Con lo que llevamos encima nos parece un paraíso…. Aquí finaliza la ruta de Mariano. Toca parar, comer, beber, refrescarnos y descansar. Aun nos queda bastante excursión por delante…

Tras media hora larga de parada, recogemos los bártulos y reprendemos la marcha (15.04 h). A diferencia de la primera parte de la ruta, la segunda nos es conocida y sin problemas de itinerario. Eso si, un poco larga… Desde la plaza, tomamos una calle con escalones que sube recta a la parte alta del pueblo. Después seguimos por otra que va a la derecha. Tras pasar junto una fuente con lavaderos y unos corrales, se convierte en un camino pedregoso que remonta en diagonal (E-NE) por la vertiente sur de la sierra de Calvera. La senda, bien marcada, no tiene pérdida y sube progresivamente. El único problema es el calor achicharrante. No tardamos en ver a la izquierda la salida del camino que viene del collado situado junto el Tossal Pla (por donde podríamos haber atajado el itinerario, 15.15 h, 1295 m).

Poco a poco, resoplando bajo el sol y sudando como gorrinos, recorremos el camino que nos aleja de Calvera. Tras cruzar dos barrancos, la senda se hace mas tiesa, pedregosa e ingrata. Por suerte algunas lazadas y unas nubes ocasionales, que momentáneamente nos libran del sol, nos ayudan a  salvar este tramo. Respiramos aliviados cuando alcanzamos un collado poco marcado (16.08 h, 1646 m).Un sector horizontal por repisas rocosas nos permite relajar las piernas mientras contemplamos el largo cordal de la Sierra de Cis que al sur cierra el horizonte. El camino gira a la izquierda e inicia un dulce descenso en busca del barranco de Santa María (también llamado Fondo o de Sant Cerní). Lo cruzamos mas arriba del sector en que es estrecho y vertical (16.17 h, 1521 m).

El camino continua por la orilla izquierda (orográfica) del barranco, que remonta (N-NE) suavemente entre los árboles. De cuando en cuando, atravesamos algún sector tapizado de matas de erizones con una intensa floración amarilla. Tras unos 20 minutos de agradable caminata salimos a las praderas de Les Collades (16.44 h, 1607 m). El cielo se ha cubierto de nubes que cada vez son mas oscuras. A ver si después de pasar tanto calor nos sorprende una tormenta…

La senda cruza el valle herboso por el centro (N) dejando a la derecha las ruinas de la antigua casa de les Collades. Mas arriba sale de los prados y empieza a subir culebreando entre los erizones que cubren la parte inicial de la ladera que cierre el valle. Después entra en el bosque y, escorándose ligeramente a la izquierda ,esquiva unas bandas rocosas. Tras este tramo mas empinado el terreno pierde inclinación. Una agradable y breve marcha por un bosque de piso herboso nos lleva hasta el llano del collado o Clot de Pegá (17.06 h, 1706 m). Breve alto.

En el collado confluyen tres pistas. La de la derecha (SE) se dirige a la Sierra de Cis pasando por las inmediaciones de los picos de la Creu de Bonansa y del Peñarroya. Otro ramal va al sur y se pierde al cabo de unos metros. Nuestra ruta toma la que va al norte. Tras seguirla en bajada durante unos 250 metros, encontramos a la izquierda una bifurcación (17.14 h, 1688 m). Dejamos la pista principal (que continua bajando al norte y finaliza en el collado del Alto de Bonansa, por donde pasa la carretera A-1605) para seguir la que sale a la izquierda. Inicialmente esta es herbosa y en subida. Después empieza a bajar. Enseguida vemos a la derecha (N) un ramal que se pierde unos metros mas adelante, en unos prados situados al pie de la mole rocosa del Castell de Pegá.

Seguimos por la pista, atentos al inicio de una camino señalizado en el mapa que, tras cruzar la vertiente SO del Castell de Pegar y recorrer el cordal NO de esta montaña, finaliza en una curva cerrada de nuestra pista, ya cerca del final de la ruta. Esta senda es un atajo que nos ahorraría acortaría notablemente la excursión. Pero no sabemos encontrarla… El cielo amenaza tormenta (oímos algún trueno) y no nos apetece volvernos a embarcar, sobre todo si cae un aguacero. Así que optamos por la solución mas larga pero segura. Seguiremos la pista…

Lo que resta de excursión tiene poco que contar. Caminar y caminar por la pista, casi siempre en bajada, dando un largo pero agradable rodeo por la vertiente boscosa situada al oeste del Castell de Pegá. Finalmente no llueve. Incluso luce el sol llegando al cruce de la pista con la que viene de l a Borda de Ansuilo, por donde vinimos por la mañana (18.13 h). Solo nos queda bajar por la misma hasta el refugio de Pegá, que alcanzamos 12 minutos mas tarde (18.25 h).

Sin prisas nos cambiamos de ropa y calzado. Comemos, bebemos e intentamos relajarnos. No estamos demasiado cansados. Pero en las piernas se acumula el esfuerzo de la gran ascensión de ayer y la ruta de hoy (mas suave pero para nada despreciable). Por suerte para mañana se anuncia mal tiempo y podremos descansar…

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EniEn - Agost 2013

jueves, 1 de agosto de 2013

MOREDO, BONABÉ, Y MEDIO QÜENCA...

Hacia tiempo que el circuito circular que conecta los picos de Moredo, Bonabé y Qüenca (en la vertiente occidental de la Vall d’Aneu) estaba en nuestra lista de “pendientes”. Esta ruta, que se hace muy de tanto en tanto, está poco descrita. Las dos reseñas que conocemos (de M.Figuera y de muntanyaviva.cat) hablan de un itinerario casi siempre sin camino, poco señalizado y con alguna trepada fácil. El recorrido se complica en la última parte del ascenso al Qüenca, no por la dificultad técnica (pasos de trepada de I/I+), sino por el terreno descompuesto, aéreo y expuesto en que transcurre. Continuando con nuestra “rentrée” montañera, nos pareció que esta ruta sería idónea para ver como estábamos. Así que fuimos a hacerla el sábado pasado…

La salida no empezó demasiado bien… Primero una pista estrecha y llena de vegetación nos rayó el coche. Después un viento fuerte y frío nos machacó subiendo al Moredo. La cosa se arregló en la cresta que Moredo-Bonabé. Su mayor aliciente no es la trepada (escasa y por roca insegura) sino encontrar, y no perder, la senda que evita embarcarse mas de la cuenta. En el descenso del Bonabé a la collada del Clot de Moredo, pesado y algo lioso, nos hartamos de bloques de granito. Finalmente, camino del pico de Qüenca, un cielo tormentoso y un terreno feo (de los de jugarse el tipo), nos hicieron dar la vuelta a un centenar de metros de la cima. El retorno por el camino del barranco de Moredo fue tranquilo y agradable. Lloviznó, pero no se cumplieron los presagios de tormenta. Y al llegar al coche aun nos quedaba la pista…



Con todo, la excursión valió la pena… La ruta es bonita, interesante, espectacular. El “paseo” por la cresta sencillo pero distraído. Los picos originales, poco visitados. Las vistas de primer orden…Estos hechos compensan la pesadez de los tramos de bloques de granito, la inseguridad de la roca y el repelente sector final de la cresta NO del Qüenca. ¿Volveremos para acabar el recorrido? Seguro que sí. Pero dejaremos pasar algún tiempo… Por cierto, el coche quedó prácticamente restaurado gracias a la acción “mágica” de una crema pulimento. Menos mal...
















Tipo Actividad
Ascensión de alta montaña estival
Fecha
Sábado 27 de Julio 2013
Asistentes
Encarna, Enric
Zona
Vall d’Aneu. Pirineo catalán
Inicio ruta
Pista que sale a la izquierda de la crta C-147 (entre Isil y Alós d’Isil, indicador de “barrenos”). Los primeros 5 Km apta para vehículos altos. Después sólo 4x4. La excursión empieza en una curva a la izquierda muy marcada (cerca del barranco de Portiero) donde hay una caseta metálica prefabricada (1920 m, unos 7 Km de pista),
Final ruta
Recorrido
Curva pista- Cruce barranco de Portiero- Valle de Portiero -Collado (cordal Serra de Comabiera)- Altars de Rocablanca- Pico de Moredo-Cresta al Tuc de Bonabé-Nudo de aristas-Tuc de Bonabé-Nudo de aristas-Collada del Clot de Moredo- Cresta NO del Pico de Qüenca hasta la 3º punta (lugar abandono)- Collada del Clot de Moredo- Barranco de Moredo- Final pista- Curva pista
Noche
No
Horario
Total
9 h 47 min
Sin intento al Qüenca  8h 35min
Efectivo
7h 40min aprox
Sin intento al Qüenca 6 h 30min aprox
Cota (m)
Mínima
1920 (Curva pista)
Máxima
2768 (Pico de Moredo)
Climatología
Mañana: buen tiempo; viento fuerte y frío; sin viento calor. Tarde: cielo tormentoso, llovizna.
Nieve-hielo
No
Desnivel Acum (m)
Ascenso
1175 
 Sin intento al Quënca 1055
Descenso
1175
 Sin intento al Quënca 1055
Distancia (Km)
13.3  ; sin intento al Qüenca 11.8.
Dificultad global
Media-Alta
Dific.Física
Alta. Por el desnivel, la distancia y, sobre todo, las características del terreno
Dific.Orientación
Alta. Salvo en la bajada, el recorrido esta poco marcado y la senda se ha de ir buscando
Dific.Psicológica
Media. Laderas empinadas,tramos algo aéreos y/o de roca poco segura. Entre el Pico Moredo y la Collada del Clot de Moredo los posibles abandonos no son fáciles.
Dific.Técnica
Media. Alguna breve trepada (I/I+)  en la que la principal dificultad es el terreno descompuesto
Material
El propio de una ascensión estival de alta montaña sin nieve. Casco aconsejable.
Cartografía
“Parc Natural de l’Alt Pirineu”, 1:50000, Ed.Alpina,
Bibliografía
“Circuits d’Alta Muntanya pel Pirineu Occ.Català”,It.15, M.Figuera, Azimut nº84, Ed.Cossetania,2006
Valoración
Ruta circular de alta montaña estival, bonita, interesante, espectacular y solitaria Sin grandes dificultades técnicas pero que pide atención (terreno a veces aéreo, roca insegura) y buscar el itinerario.Grandes vistas.
Comentarios
-Es importante estudiar y memorizar bien el recorrido antes de realizar la ruta.
-Los últimos 2 kilómetros de pista (a partir del desvío a las Bordas de Moredo) no son aconsejables (aunque se vaya con 4x4), a no ser que no nos importe rayar el coche. En este tramo, cuando la pista atraviesa el bosque, la calzada es muy estrecha (complicado encontrase un coche de cara)
-Puede iniciarse la excursión en las bordas de Lapre (buen lugar para dejar el coche; representa alarga el horario en 2-3 horas. Mas arriba hay pocos sitios donde aparcar.
-Desde la cima del pico de Moredo localizar el pequeño collado (visible) por donde se debe pasar
-También es importante encontrar el inicio de la repisa (pequeña brecha en un contrafuerte, paso clave) que permite salvar el tramo abrupto de la vertiente de la primera parte de la cresta.
-Mentalizarse para pasar por muchos tramos de bloques de granito (pesado, agotador, ir sin prisas y con seguridad, una caída puede tener feas consecuencias).
-La  segunda mitad de la cresta NO del pico Qüenca (que no hicimos) es por terreno aéreo, escabroso y expuesto. No afrontar sin experiencia, si no se va seguro, ni con riesgo de lluvia o tormenta.
-Si no lo tenemos claro, o queremos complicarnos la vida, lo mejor es bajar desde la collada del Clot de Moredo, por el camino que recorre el bonito barranco de Moredo.
-Con nieve este recorrido debe ser muy largo, complicado y difícil (aristas, flanqueos por pendientes empinadas y expuestas). Afrontarlo solo con tiempo estable y si la nieve esta es buenas condiciones. -En caso de emergencia, el pequeño refugio d’Airoto (libre) es fácil y rápido de acceder desde la collada del Clot de Moredo.
Con perros…
No aconsejable. En los tramos de bloques y zonas de trepada (a menudo por roca insegura) nuestro amigo peludo puede ponerse y ponernos en complicaciones y/o riesgos.
Track (en formato gpx):
El desnivel y la distancia se obtienen a partir del track con Garmin BaseCamp
La estimación de la dificultad se realiza considerando la actividad como excursión/ascensión y no como escalada.
Si la actividad comporta escalda u otra disciplina técnica, se indica específicamente


Crónica de la actividad 

Sabado 27 de Julio 2013.  Tras un severo madrugón y un largo viaje desde Begues, llegamos a Isil. Continuamos por la estrecha carretera de la Vall d’Aneu (C-147) en dirección Alós d’Isil. Al cabo de 1.5 Km tomamos a la izquierda una pista (de inicio asfaltada, cartel de “Barrenos”). Estrecha y sin grandes problemas (mejor vehículos altos) pasa al lado de las Bordas de Lapre (buen lugar para aparcar pero  lejos del inicio de la ruta). Después traza una larga diagonal, dobla el Serrat d’Escala Grau, entra en el bosque y llega a una bifurcación (unos 5 Km de pista ; en esta diagonal pocos lugares donde dejar el coche). El ramal derecho baja a las Bordas de Moredo. El izquierdo sigue recto y esta casi oculto por la vegetación. Tras unos instantes de duda continuamos adelante…

La pista es muy estrecha y casi horizontal. El piso aceptable, con algún breve tramo embarrado. Lo peor son las ramas, que se deslizan sobre el techo y los laterales del coche con un chirrido que hiere el alma. Tras unos minutos mas que desagradables dejamos atrás los árboles. ¡Que alivio! La calzada continua, siempre estrecha, subiendo en lazadas con algún tramo complicado. Después de una rampa corta pero bastante tiesa (con el piso “adornado” por varias rocas) llegamos a curva cerrada a la izquierda donde hay un 4x4 aparcado. Otros insensatos… A la derecha hay una caseta metálica prefabricada (se ve desde lejos). Unas decenas de metros mas allá, el barranco y el torrente de Portiero. Fin del viaje (1920 m, unos 7 Km de pista). Aparcamos en un cómodo rellano. Salimos del coche e inspeccionamos sus laterales. Dolor, cabreo… Nuestro hasta hoy nuevo y flamante 4x4, tiene rayas por doquier y ha envejecido de golpe. Él se ha ganado el cielo. Nosotros el infierno…

Malhumorados y en silencio, nos preparamos para una excursión que no ha empezado demasiado bien. La meteo da tiempo bueno y caluroso hasta el mediodía, y tormentas por la tarde. De momento se cumple el pronóstico, con la salvedad de un viento fuerte y frío que no estaba en el guion. Si aquí es algo molesto, arriba ni te cuento... A las 8.43 h empezamos a caminar.

Seguimos un sendero que sale junto a la caseta. Casi horizontal (N) se dirige al cercano barranco de Portiero. Llegado al mismo, sigue unos metros por su orilla derecha (orográfica) y cruza el torrente mas arriba, en una zona llana situada al pie de un embudo herboso. El barranco de Portiero continua hacia arriba (NO), bajo las laderas y contrafuertes de roca caliza del pico de Moredo. Subimos sin senda por la derecha del embudo (NE), hasta una brecha de esquistos (8.59 h, 1994 m). Al otro lado atravesamos un pequeño llano con humedales por donde fluye el torrente de la canal que hay a la izquierda. Ascendemos (NE) por la orilla izquierda (orográfica) de la misma. No tardamos en alcanzar un bonito  rellano herboso. Estamos en la parte baja del valle de Portiero, verde y bien marcado, que sube al NO (9.08 h, 2027 m). Un centenar de metros a la derecha (SE) y un poco mas arriba está la cabaña de Portiero.

Las dos únicas reseñas que hemos encontrado (ver cuadro técnico) dicen que desde aquí hemos de remontar el contrafuerte de hierba, rocas y algún árbol situado a la izquierda (SO) del valle. Este contrafuerte es la parte baja del cordal SE de la punta de Altars de Rocablanca. Pero no lo vemos claro. Preferimos ir por la orilla izquierda del valle, siguiendo el trazado de una senda que aparece en el mapa de la Ed.Alpina. Es una buena decisión. El sendero existe, lo encontramos y seguimos sin  problemas. Nos permite salvar cómodamente varios escalones del valle, pasando por parajes solitarios y de gran belleza. La ruta cada vez pinta mejor. Casi nos olvidamos de las rayas del coche…

Tras dejar atrás una canal estrecha, de inicio empinada, después casi horizontal, llegamos a un rellano herboso situado a la izquierda y al pie de la última parte del valle (9.37 h, 2186 m). Esta se inicia con un escalón rocoso. Después hay una zona mas llana de donde parte una ladera-canal de pendiente uniforme, que finaliza en un collado muy marcado del cordal de la Serra de Comabiera. Descendemos en diagonal unos pocos metros hasta el pie del escalón, para retomar la senda (muy visible) que traza una amplia lazada por la ladera opuesta del valle (derecha). Nos permite salvar fácilmente el escalón y llegar a la zona mas llana. Ahí el camino desaparece (9.42 h, 2225 m).

De nuevo toca decidir. Podríamos seguir el itinerario indicado en el mapa, remontando por la izquierda una empinada ladera de piedra y hierba, y alcanzar el cordal SE del Altars de Rocablanca (recuperando la ruta de las reseñas). Pero, una vez mas, hacemos caso de la intuición y la lógica.  Seguimos subiendo por el eje de la canal en busca del collado. El ascenso es sin camino, pero se hace muy bien. Todo va como la seda, hasta que el viento (hasta ahora ocasional) entra en escena. Lo hace de repente, sin contemplaciones. En unos instantes la ropa sudada se enfría. Pasamos del calor a la tiritera. Cogidos por sorpresa por Eolo, el ascenso se hace desagradable. Por suerte el collado está cerca, Cuando lo alcanzamos (9.56 h, 2327 m) sólo nos preocupa encontrar un lugar sin aire para abrigarnos y recuperarnos. Nos ponemos lo poco que llevamos (estamos en Agosto y se espera un día tórrido). Comemos, nos hidratamos. Después vemos el mundo de otra manera…

Desde el collado el cordal asciende al SO ,fuerte, abrupto (en lo alto se hace rocoso), hasta la punta de Altars de Rocablanca. A la derecha de la misma, una cresta caliza conduce a la antecima y a la cumbre del Moredo. Desestimamos el cordal y decidimos ir por su ladera izquierda (S-SO). La ruta parece evidente. Hemos de seguir una línea tenue (podría ser un sendero) que asciende en diagonal hasta el cordal SE de la montaña. Tras 20 minutos de parada remprendemos la ascensión (10.16 h).

El sendero no sólo se confirma, si no que hasta hay hitos… Al ganar desnivel el viento se acentúa. La ropa que llevamos nos protege mínimamente. Pero no vamos cómodos. De cuando en cuando, una ráfaga mas fuerte nos zarandea. Nos preguntamos que pasará en la cresta…

En poco mas de un cuarto de hora llegamos al cordal SO (10.32 h, 2418 m). La senda, ahora desdibujada pero con algun hito, gira a la derecha y sube directa por un terreno cada vez mas empinado y pedregoso. El viento nos martiriza. Estamos helados. Poco a poco, remontamos el costarrón que parece no tener fin.  En la parte alta vamos a la izquierda, bajo unos roquedos. Un breve tramo de trepada nos deja en la cresta. Nos sorprende que este en paz. Pero sólo es un momento. Enseguida arremete el puñetero viento… Sin parar pasamos al lado de la cima de la punta de Altars de Rocablanca. Bajamos unos pocos metros y alcanzamos el collado homónimo, amplio y mineral (11.07 h, 2580 m). A la izquierda (S), al otro lado del valle, la mole blanquecina del pico de Qüenca ofrece un aspecto magnífico.

Sin detenernos iniciamos el ascenso de la ladera pedregosa, con roquedos en la parte superior, que defiende la antecima del pico de Moredo. El viento aparece y desaparece, pero empezamos a estar acostumbrados. La  subida nos lleva unos metros a la derecha de la antecima, al inicio de una corta cresta de roca blanca (11.43 h, 2758 m). Estrecha, aérea, pero sin dificultad (a pesar del viento la pasamos sin apoyar las manos), baja a una pequeña depresión y después se dirige a la cima. Inesperadamente, aparece un montañero solitario que ha subido por el otro lado. Sin mochila, con pantalón corto, zapatillas y a pecho descubierto (en la otra vertiente no soplaba el viento) nos hace pensar en Superman. Pero el hombre también está sufriendo lo suyo. Rápidamente se protege con un forro polar que lleva anudado a la cintura. Cruzamos un par de frases y cada cual prosigue su camino. Inmediatamente llegamos al montón de piedras con un palo que señala la cima del pico de Moredo (11.48 h, 2768 m). Rápidamente buscamos un lugar mas o menos abrigado del viento. Lo encontramos al norte y un par de metros mas abajo. ¡Que bien se está al sol…! Ahora toca descansar, comer, beber, hacer fotografías, y decidir lo que vamos a hacer…

El pico de Moredo es un mirador de primera categoría. Sólo por las vistas vale la pena subirlo. El desfile de cimas es inacabable… Pica d’Estats, Mont Roig, Mont Valier, Barlonguera, Mauberne, Montlude, Maladetas, Marimanyas, Montarto, Colomers, Ratera, Peguera, y muchas mas… Pero las que mas nos interesan son el Tuc de Bonabé y el pico de Qüenca, nuestros teóricos próximos objetivos. 

Del Tuc de Bonabe nos separa una larga cresta que sale al SO. La primera parte, muy recortada (desde aquí no la podemos ver) desciende hasta un largo tramo casi horizontal de apariencia sencilla. Sigue un sector rocoso y empinado, pero que tampoco parece complicado, que finaliza en un nudo de aristas. A derecha del mismo, una corta arista conduce a la cumbre. A la izquierda parte un largo cordal-cresta que, con una cota intermedia, baja hasta la collada del Clot de Moredo. Nos sorprende lo lejos que está… Y aun mas el Pico de Qüenca, cuya arista NO (que desde la lejanía se ve bastante recortada) empieza en la misma collada. Nos queda un buen trecho…

La longitud del recorrido previsto, la aparición de algunas nubes, la previsión de tormentas a partir del mediodía y que el primer punto de abandono sencillo sea la Collada del Clot de Moredo, nos crean dudas sobre continuar. Pero el viento tiende a amainar (aunque en la cresta casi siempre se va a cubierto) y Encarna tiene ganas de guerra (yo no tanto). Así que recogemos los trastos y seguimos adelante (12.15 h).

El primer tramo de la cresta es recortado. Ir por el filo comporta afrontar algún paso de escalada y un rapel de unos 30 m. Nuestra ruta esquiva este sector bajando bastantes metros por la vertiente derecha (N y NO). Desde la cima seguimos unos metros por la cresta hasta una la primera punta (muy cercana). Entonces bajamos a la derecha por una pequeña canal (rocas sueltas) que nos deja en la parte superior (arenosa) de una amplia y empinada ladera de hierba y pedreras. Dejando arriba y a la izquierda la arista y sus puntas rocosas, descendemos en diagonal a la izquierda (O-SO)  unas decenas de metros por esta pendiente. Después de cruzar el embudo de salida de una canal herbosa, llegamos un pequeño collado junto a un espolón rocoso (12.30 h, 2667 m, visible desde la cima, importante situarlo antes de empezar a bajar).

Descendemos por el otro lado del collado (canal de hierba y roca, empinado pero fácil). Enseguida alcanzamos una ladera menos inclinada. La atravesamos en ligerísima bajada. En la cresta (situada un poco mas arriba) llama la atención un importante cortado. La travesía nos lleva hasta un nuevo contrafuerte. Tras el mismo descubrimos una vertiente compleja y abrupta, llena de muros y canales. Seguimos horizontalmente (algo aéreo) durante un corto  tramo. Después bajamos unos metros en busca de una estrecha repisa que, unos metros mas adelante, alcanza una  mínima brecha en un contrafuerte (12.39 h, 2632 m). Tras esta brecha (paso clave) la repisa continua con algunas subidas y bajadas (huella de paso, hitos), permitiendo atravesar caminando y sin problemas (algo aéreo) este abrupto tramo de la vertiente. Antes de lo que nos pensábamos lo dejamos atrás y llegamos al sector horizontal de la cresta.

La senda, ahora bastante marcada, va a la derecha y unos metros por debajo del filo. La seguimos caminando cómodamente. Si se desea trepar solo hay que seguir el filo de la cresta (fácil, roca mediocre). No tardamos en alcanzar una brecha-collado a mitad del sector horizontal (cota mínima de la cresta, 12.50 h, 2612 m). La guía de M.Figuera dice que desde aquí puede bajarse por una empinadísima canal de hierba que alcanza las pedreras del Clot de Moredo. Poderse se podrá, pero no nos parece sencillo…

La cresta continua subiendo y bajando suavemente con la misma tónica. Para hacer la ruta mas variada y distraída alternamos tramos de cresta (sencillísimas trepadas, casi ya no hay viento) con otros de senda. Finalmente alcanzamos la base de la pirámide rocosa que constituye el tercer sector de la cresta (13.09 h, 2619 m).

Los primeros metros son extremadamente descompuestos. Los rodeamos por la derecha (I/I+). Después volvemos al filo de la cresta que ya no abandonaremos. La ascensión alterna caminar con pasos de trepada fácil (I/I+) y algo aérea, siempre por bloques de dudosa estabilidad. La mala calidad del terreno obliga a controlar donde te coges y hacerlo con delicadeza (en un par de ocasiones se nos mueve una roca del tamaño de una nevera). Sin grandes problemas superamos los dos escalones que forma esta parte de la cresta y llegamos a la zona horizontal (nudo de aristas, 13.40 h, 2700 m).  Aquí nuestra cresta se une con la que baja a la collada del Clot de Moredo (al S-E) y la que se dirige al cercano Tuc de Bonabé (al O). Desde que dejamos el pico de Moredo han pasado 1 h 25 min, bastante mas que la hora que dan las reseñas. Que le vamos a hacer. Somos lentos…

Tras un breve alto nos encaminamos al Tuc de Bonabé. Un breve descenso, seguido de una corta y fácil cresta de bloques de granito (esquivables por una senda que va a la izquierda) nos deja en la cima (13.51 h, 2723 m). El viento sopla suave y de cuando en cuando. El sol es tórrido. Hace calor…
Una densa capa de nubarrones que cubre el cielo hacia el oeste parece irse acercando. Recordamos la previsión de tormentas por la tarde y nos preguntamos si nos alcanzarán antes de que alcancemos la cumbre del pico de Qüenca. Teniendo en cuenta la violencia de los “palomos” de este verano, no nos hace ninguna gracia la posibilidad de que uno nos sorprenda en el tramo mas complicado de la ruta. Esperando que no ocurra, intentamos relajarnos haciendo un buen alto en la cima. Después, Dios dirá…

Las vistas complementan las del pico de Moredo. Pero el ambiente es turbio y la visibilidad limitada. Al sur vemos el lago d’Airoto y la minúscula figura naranja del refugio homónimo. El pico de Qüenca aun està lejos. La collada del Clot de Moredo se adivina al pie de su cresta NO. El cordal-cresta que lleva a la misma se ve ancho y pedregoso, pero poco complicado.

A las 14.25 abandonamos el Tuc de Moredo. Por el sendero volvemos al nudo de aristas (14.34 h). Sin detenernos, giramos a la izquierda (SE) y bajamos por  un lomo-cresta (hitos y traza de paso). Al principio es herboso. Pero pronto aparecen los que serán los protagonistas de este tramo del recorrido, los caos de grandes bloques de granito.

Describir la ruta que seguimos resulta difícil. Por lo alto del cordal descendemos hasta una zona horizontal del mismo. Intentamos no perder la senda y los hitos, que intuimos serán importantes para alcanzar la collada  sin complicaciones. El sector “llano” es un desfile de elevaciones rocosas de mal cruzar. No nos sorprende que los hitos vayan por la ladera izquierda del mismo (lado Clot de Moredo). Lo que no nos gusta nada es tener que atravesar los canchales que hay, subiendo, bajando y esquivando bloques. El calor contribuye a que esta tarea sea lenta, laboriosa, monótona y pesada, de las que poco a poco minan la moral.

El cordal baja hasta un collado al que nos lleva nuestra travesía. Respiramos aliviados al ver que el terreno es de mejor caminar. Una breve subida nos lleva al lugar donde el cordal-cresta gira a la derecha (15.10 h, 2515 m). Y se acaban los hitos… Las reseñas dicen que hemos de dejar la cresta (que un poco mas adelante se complica) y bajar bastantes metros por unas canales hasta unos pedregales que vemos mas abajo. Empezamos a descender por una pendiente pedregosa, hasta que podemos observar la canal herbosa que sale mas abajo. Es estrecha, obligada, muy tiesa. No vemos si tiene continuidad o queda cortada. Así que vamos a la derecha (S-SO), flanqueando en ligero descenso una empinada vertiente de hierba y contrafuertes rocosos. El terreno es fácil pero  expuesto y pide atención. No tardamos en encontrar dos canales empinadas pero anchas que alcanzan la pedrera.  Aprovechando los pequeños escalones de tierra y piedra que hay entre la hierba, descendemos con cuidado este tramo en fuerte pendiente. Y alcanzamos el canchal…

La collada del Clot de Moredo parece mas cercana de lo que en realidad está. Huyendo de las pedreras, miramos de ir por las zonas herbosas que hay a la derecha de las mismas. Pero no logramos zafarnos de las piedras y, una vez mas, nos vemos subiendo y bajando bloques. Finalmente, hartos y machacados por tanta piedra, alcanzamos la ansiada collada (2442 m, poste indicador). Son las 15.52 h. Desde el Tuc de Bonabé, un tramo que suponíamos corto y sin complicaciones, nos ha costado una hora y medio de esfuerzo y concentración. Nos sentimos física y mentalmente cansados. También contentos de haber podido llegar hasta aquí. Pero necesitamos parar…

Tal como esperábamos, el cielo se ha ido poblando de nubarrones que ya cubren el Moredo. La pregunta del millón es si nos dará tiempo a subir el Qüenca. La verdad es que no lo tenemos nada claro. La tentación de tomar el buen camino que, sin problemas, nos llevaría de vuelta al coche, es grande. Pero por eso de que, tras haber llegado hasta aquí, sería una pena no intentarlo (solo son 200 metros de desnivel), decidimos continuar. Si las cosas se complican nos damos la vuelta, y ya volveremos otro día…

Tras cerca de 20 minutos de descanso reparador, iniciamos el ascenso de la cresta NO del pico de Qüenca (16.10 h). La comida y una bebida energética parece que nos han recuperado física y moralmente. Sabedores de que no podemos perder tiempo, nos concentramos en encontrar el mejor itinerario y en ascender con ligereza. La cresta empieza con una zona de bloques. ¡Mas no! Pero hay un sendero bastante continuo e hitos. En general va por el lado izquierdo, unos metros bajo la cresta, y se hace muy bien. Rápidamente la collada queda abajo. Empezamos a creer que podremos alcanzar la cima. Pero el tiempo se confabula en nuestra contra y nos sorprende que, en pocos minutos, el cielo pase del azul a un gris amenazante.

Con este panorama dejamos atrás la parte sencilla de la cresta y nos situamos al pie de una primera punta rocosa. Las reseñas dicen que puede subirse (I+) o esquivarse por las laderas de la derecha. Como que no estamos para acrobacias (aunque sean fáciles), optamos por la segunda opción. Una traza discontinua y sin hitos nos lleva por laderas de hierba y roquedos. Una vez mas pisamos terreno fácil pero expuesto. Si se pone a llover será “divertido” bajar por aquí… Dejamos atrás la primera punta y, siempre por la ladera, alcanzamos un lomo herboso que asciende a la segunda punta de la cresta. El cielo esta chungo. Pero seguimos subiendo (ahora directamente) y alcanzamos la cumbre de esta prominencia (16.43 h, 2535 m). Lo que vemos desde la misma puede catalogarse como desalentador…

Primero bajar unos metros, por un murito de roca esquistosa y descompuesta, hasta una brecha. Después ascender por terreno aun mas asqueroso a una nueva punta (la tercera). Lo que sigue no lo vemos, pero suponemos que es parecido. Bajar hasta el pie de una torre calcárea que se rodea por la derecha, para alcanzar una brecha-collado que hay tras la misma. Ahí empieza la parte mas cruda de la ascensión (que si podemos ver). Se debe abandonar la cresta (pasos de escalada en mala roca) y entrar en la vertiente NO de la montaña. Atravesando una zona de pedreras y hierba se alcanza una canal de aspecto podrido por la que se sube, dejándola mas arriba para trepar (según las reseñas I+) y alcanzar de nuevo la cresta, ya cerca del cordal ancho, poco pendiente y blanquecino, que lleva  a la cumbre. Hasta la cima queda un centenar de metros de desnivel, de los que unos 80 corresponden al tramo chungo. No es mucho, pero...

Dudamos. No esperábamos encontrar una autopista. Pero tampoco que el terreno fuese tan podrido, aéreo y expuesto. Con buen tiempo seguro que probaríamos a pasar,y posiblemente pasaríamos. Pero con este cielo… Las cábalas  finalizan cuando empiezan a caer gotas. Se acabó. Media vuelta y volvemos por donde hemos venido...

Durante el descenso el tiempo se comporta. Alguna gota ocasional que no da ningún problema. En poco mas de 20 minutos volvemos a estar en la collada (16.10 h). Breve alto para consultar el mapa e iniciamos la vuelta al coche. El camino, bueno y con muchos hitos, desciende cómodamente por el barranco de Moredo. De cuando en cuando llovizna, pero no se desata ninguna tormenta. Mucho mejor. Caminamos relajados, contentos de haber decidido abandonar…

El sendero nos lleva (E-NE) por parajes verdes salpicados de roca caliza. Tras un tramo de bajada, dejamos atrás el Estanyol del Clot de Moredo. Seguimos por un valle herboso, casi llano, relajante. A la derecha se yergue el imponente espolón NE del pico de Qüenca. Después el barranco vuelve a bajar y encontramos algún nevero residual. La senda finaliza en el lugar donde acaba la pista (18.19 h, 2011 m). Sólo nos resta seguirla durante unos 800 m para llegar al lugar donde empezamos a caminar (18.30 h).

La excursión ha terminado. Pero no la preocupación. Tras asearnos, cambiarnos de ropa y de calzado, comer y beber (llevar una nevera con refrescos es un invento genial), iniciamos el desagradable descenso por la pista. De nuevo el tramo de espesa vegetación nos pone los pelos de punta. Al sufrimiento de las rayadas se añade la posibilidad de encontrar otro coche de cara. Menudo marrón…Cuando llegamos al desvío de las Bordes de Moredo se libera la tensión. Ahora sí, se acabaron los problemas. Con sentimientos encontrados volvemos a casa…

La ruta en imágenes  (Recomendamos ver como como presentación -mas calidad- . Para ello pulsar en la foto y después el botón "pantalla completa")


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EniEn - Juliol 2013