Rutas e historias de montaña mas o menos normales, y alguna cosa mas…

martes, 6 de diciembre de 2011

PR HU51, CON ALGUN CAMBIO...

Una de las mejores rutas balizadas del valle del río Esera es la del PR-HU51. Este sendero de “pequeño recorrido” (PR) se inicia en el pueblo de Sahún y tiene dos variantes que, unidas, forman un duro y magnífico itinerario circular, que recorre los valles de la Aigüeta de la Ball (salvaje y poco conocido), Barbarisa y Sahún. El único inconveniente es que no se hace ningún pico. Así que introducimos algunos cambios… Abandonaríamos la Aigüeta es su parte alta, para subir por el valle de los lagos de Pardinas a la Tuca de Comaguana y el Tozal de Bocs. Seguidamente, volveríamos al PR bajando directamente al valle de Barbarisa por el barranco de Montarruego. Estabamos convencidos de que el itinerario resultante sería mas exigente, vistoso y original que el del PR. Pero teníamos que comprobarlo...

Tras meses de espera, el pasado mes de Octubre pudimos realizar la ruta que habíamos planeado. Fuimos con Jordi, Cristina y Brush, su perrita tresmilera. Todo fue bien. Cuando después de mas de once horas,  23 Km y 1800 metros de desnivel, llegamos a Sahún, estábamos tan cansados como satisfechos. La excursión superó nuestras expectativas y nos hizo sentir un poco descubridores. Encarna la calificó como una “bonita salvajada”. Jordi de “mas larga de lo que pensaba”. Cristina no dijo nada… Brush y Pot se tumbaron en el coche y enseguida se quedaron dormidos… 


TUCA  DE COMAGUANA Y TOZAL DE BOCS

Fecha
OTOÑO, Sábado 22 de Octubre 2011
Asistentes
Jordi, Cristina, Brush, Encarna, Enric y Pot
Zona
Valle de Benasque. Pirineo Central. Huesca
Inicio ruta
Sahún (aparcamiento  situado en el extremo NE del pueblo), 5 Km antes de Benasque
Final ruta
Recorrido
Sahún-Santuario Guayente-Colladeta de Tiró-Camino de l’Aigüeta de la Ball- Puente de la Sarra Cabaña de l’Aigüeta de la Ball- Pleta de la Ribereta-Cabaña de Pardines- Ibón de Juncos-  Clot de Pardinas- Colladeta de Comaguana- Tuca de Comaguana –Collado de Bocs- Tozal de Bocs- barranco de Montarruego-  PR HU 51- Cabaña dels Prats-Santa Chulita-Sahún
Noche
No
Horario
Total
 11 h 5 min
Efectivo
9 h 30 min
Cota (m)
Mínima
 1108 (aparcamiento Sahún)
Máxima
 2732 (Tozal de Bocs)
Climatología
Buen tiempo.  Viento frío en el cordal.
Nieve-hielo
No
Desnivel (m) (1)(2)
Ascenso
 1800
Descenso
  1800
Distancia (Km)(1)
  23.5
Dific.Física
 Muy alta (por el desnivel y la distancia)
Dific.Orientación
 Media. La ascensión a la Tuca de Comaguana sin camino pero sin problemas de orientación. El descenso directo del Tozal de Bocs se complica un poco en el barranco de Montarruego.
Dific.Psicológica
 Media. No hay zonas aéreas  o expuestas, pero la longitud y el desnivel requieren tener el “coco” bien dispuesto para no desanimarse.
Dific.Técnica
 Baja. Breves tramos donde ocasionalmente hay que apoyar las manos en el ascenso a la Tuca de Comaguana y al Tozal de Bocs ,
Material
Senderismo
Cartografía
Posets-Perdiguero. 1 :25000, Ed.Alpina, 2006-2007
Posets/Llardana. 1 :25000, Ed.Prames, 2009
Bibliografía
Libro del mapa Posets/Llardana de Ed.Prames. It-2 (para el recorrido por los valles)
Posets-Perdiguero. It.72b y 73b. David Atela. Ed.SUA, 2003
Valoración
Ruta técnicamente sencilla y físicamente exigente por parajes solitarios y poco conocidos. Las vistas son magníficas.
Comentarios
Un recorrido circular de libro. Valorar las fuerzas antes de realizarlo.
Con nieve debe ser una ruta muy dura, con tramos delicados y expuestos.
Diferencias toponómicas importantes según la fuente consultada
Con perros…
Los únicos puntos algo conflictivos (pero poco)  son los 2 breves tramos rocosos que hay en la subida a la Tuca de Comaguana y del Tozal de Bocs, respectivamente. Menos en el tramo comprendido entre el Ibón Negro y la llegada al PR, se va encontrando agua.
Track (en formato gpx):
(1) A partir del track con CompeGPS Land.  (2) Considerando variaciones mínimas de altura de 2 m



Sábado 22 de Octubre.  Hoy teníamos que haber ido a la cresta Espadas-Posets.Pero el temor de que la pequeña nevada del jueves hubiera complicado la arista, nos hizo aplazar esta ascensión al verano del año que viene. Se imponía un cambio de planes. Decidimos intentar la variante del PR- HU51 que, desde hacía meses, teníamos en nuestra lista de excursiones pendientes. De esta manera, a las 8 de la mañana de un día frío y sin nubes, llegamos al aparcamiento que hay al NE del pueblo de Sahún (1110 m). Somos seis. Cristina, Jordi y Brush (su perrita tresmilera), nosotros dos y el pequeño Pot. Hemos convencido a nuestros amigos diciéndoles que la excursión, aunque larga y dura, será preciosa, solitaria y sin pasos complicados. Esperemos no equivocarnos…

A las 8.04 h empezamos a caminar. EL PR empieza en una especie de pista que sale del lado norte del aparcamiento. En diez minutos de marcha horizontal, llegamos al Santuario de Guayente (8.14 h, 1114 m). Al poco de entrar el mismo, sale a la izquierda el camino de la Aigüeta de la Vall (poste señalizado). La senda sube en diagonal, rodeando las vertientes SE y NE de la Tuca de Eriste. Bastante abajo y a nuestra derecha, vemos, primero el pueblo, después el valle de Eriste. Hace frío. Las hojas de los matorrales están escarchadas y una traicionera película de hielo que cubre algunas de las piedras del camino. El sol, que ya ilumina la Sierra de Chía, no tardará en alcanzarnos. Dejamos a la derecha un camino (9.07 h, 1402 m) que baja en lazadas por una empinada pedrera y finaliza en la senda que va de Eriste al puente de Tamarrius. El PR vuelve a subir y, con algunas lazadas, nos lleva a la Colladeta del Tiro (9.24 h, 1540 m). Breve alto. Dejamos atrás las laderas de matorrales y entramos en el bosque.

La Colladeta el Tiro es la puerta de acceso a la Aigüeta de la Vall. El PR atraviesa (NO) las laderas cubiertas de pinares de la orilla derecha (orográfica) del valle. Empieza con una sección horizontal, en la que encontramos (9.33 h, 1540 h) a la derecha una senda que sube directa desde el puente de Tamarrius. Siguen cortos tramos en subida intercalados con otros llanos o en breve descenso. Recorremos esta parte de la excursión sin prisas, impregnándonos de la calma y la soledad del entorno que nos rodea. Pasamos junto la fuente del Ramonet. La mayor proximidad del torrente nos anuncia la llegada al Puente de la Sarra (10.15 h, 1766 m). Justo después del mismo, dejamos el camino y vamos a la izquierda paralelos al cauce. Enseguida llegamos a una poza. El lugar es idílico y da el sol. Nos detenemos a desayunar (10.17 h , 1773 m).

Tras casi veinte minutos de descanso, aderezados por Ton (al que su nerviosismo esta a punto de costarle un chapuzón en la poza) volvemos al PR (10.36 h). El camino remonta una ladera boscosa (N) y gira a la izquierda para seguir el valle (O y mas tarde N-NO). Después de un sector mas llano y despejado (Pleta del Ixordigal o del Vaquerisal) llegamos a la pequeña cabaña de Vaquerisal (10.56 h, 1880 m). Al otro lado del torrente, se inicia la canal del Cierco, estrecha y empinada, por donde va un duro itinerario que sube a los ibones y picos del Cierco, y la Colladeta de Comaguana (que nosotros esperamos alcanzar por una ruta mas larga pero mucho mas llevadera).

La Aigüeta se transforma en un cañón angosto. Para salvar este tramo, el PR sube unas decenas de metros. Después flanquea (NO) por una ladera boscosa, rocosa y algo escarpada, en busca de un pequeño collado situado a la derecha de un montículo rocoso (11.12 h,1983 m). Un suave descenso nos lleva hasta un canal que baja de las laderas herbosas que se desprenden del cordal Tucón Sillerets-Tuca de la Espigantosa, que parece engañosamente cercano. El valle, hasta ahora cerrado e intrincado,  gira a la izquierda (O-SO), se abre y ensancha. Por primera vez podemos caminar por su fondo de suaves pendientes de hierba junto las que fluye un torrente ahora casi sin agua. En unos minutos llegamos a los llanos idílicos de la Pleta de la Ribereta, una de las zonas mas bonitas y recónditas de esta parte del Pirineo (11.38 h, 2015 m). Al fondo, lejana y arriba (hay 500 metros de desnivel), distinguimos la horcada del collado de la Ribereta. Por ahí pasa el PR (es su cota mas alta) antes de bajar a los lagos y al valle de Barbarisa. Un poco mas a la izquierda, la punta cónica del Tozal de Bocs (techo de nuestro recorrido) sobresale sobre las laderas del valle y parece tocar el cielo. Llevamos unas 3.5 horas caminando y aún nos queda un buen rato de subida. Pero no pasa nada. El día es estupendo, vamos bien de horario y, gracias a un ritmo tranquilo, no nos sentimos cansados. No hay motivos para preocuparse y si para disfrutar de la excursión que, a partir de ahora, cada vez será mas vistosa y espectacular.

Nos detenemos para coger agua. Pot ,que menos durante la parada del desayuno, ha sido un perro mas o menos tranquilo y comedido, tiene un crisis de hiperactividad. Intentando provocar a Brush (cuya edad hace que ya no este para muchos juegos) el cachorro arranca a correr por los prados de la Pleta y los tramos helados del torrente, rompiendo el hielo y mojándose las patas y parte del cuerpo. Temiendo que se agote intentamos detenerlo. Pero el efecto es contrario al deseado, ya que se lo toma como un juego y aún corre mas. Este pequeño es tan loco como incansable…

Tras diez minutos largos de parada reemprendemos la caminata. El PR, ahora poco marcado, se divide (hitos). Un ramal continua por un pedrera que ocupa la orilla izquierda (orográfica) del fondo del valle y no tarde en volverse a dividir.  Recto (O, siguiendo el valle) el PR va al Ibón de la Ribereta (bajo el collado del mismo nombre). A la derecha (NO) una tenue huella de paso se dirige al pie de un pasillo herboso que, con una fuerte subida en diagonal, permite salvar la barrera rocosa que defiende el acceso al valle de Bagueña (al pie de los picos de Eriste, Forquetas y Tuca de la Llantia). Nosotros seguimos el ramal del PR que va por la vertiente sur del valle. El camino sube en diagonal (O-SO) por el bosque y alcanza unas laderas herbosas que remonta (misma dirección) hasta encontrar el torrente de Pardinas (12.13 h, 2160 m). Mas allá del mismo, a unos pocos metros, están las dos cabañas de Pardinas.

Dejamos el PR y nos adentramos en el valle de Pardinas, que sale a la izquierda (SO). Un ascenso progresivo y sin camino por escalones herbosos, nos llevan al desaguadero del bonito Ibón de Juncos (12.25 h, 2236 m). Cinco minutos de parada y proseguimos la ascensión. Tras rodear el lago por la derecha, remontamos en diagonal a la izquierda (SE) el escalón que hay al otro lado. A nuestras espaldas el espectáculo del circo que forman los picos de Eriste, Forqueta y de la Llantia deleita la vista y hace trabajar a nuestras cámaras fotográficas. Llegamos a un cordal  por el que seguimos (S). A nuestra izquierda el Ibón de Patri (alargado y azul oscuro). A la derecha el Ibón Negro (bastante grande, al pie de la cara NE del Tozal de Bocs).

Andamos elevados sobre el fondo del valle. Este continua al SE mas allá del Ibón Negro (bajo el cordal que une la Tuca de Comaguana y el Tozal de Bocs) y, tras una zona de llanos (Clots de Cecilia), presenta un escalón tras el que hay un pedrera horizontal que habremos de alcanzar. Seguimos el cordal. Tras un breve descenso llegamos a un collado situado al sur del Ibón de Patri. Seguidamente realizamos un flanqueo ascendente por una ladera de rocas y arbustos, que nos deja en la pedrera (Clot de Pardinas, 13.05 h, 2365 m). Al SE, entre los abruptos picos del Sierco (izquierda) y el cordal NE de la Tuca Comaguana (derecha), está la colladeta de Comaguana, donde hemos de subir.  Cristina, Jordi y los dos perros lo hacen cruzando la tartera y subiendo directamente. Nosotros optamos por una diagonal curvada y ascendente por las laderas situadas a la izquierda (bajo los picos del Sierco). A las 13.23 h nos reagrupamos en la colladeta (2465 m). Desde que dejamos el PR nos hemos movido por terreno salvaje, sin senda, ni hitos, o cualquier cosa que indique el itinerario. El descubrimiento ha sido doble, por la zona y por la ruta. Con una fuerte componente de lejanía y soledad. Una verdadera gozada. Y lo mejor de todo, la fiesta aun seguirá durante un buen rato…

Tras unos minutos de parada seguimos adelante (13.29 h). Giramos a la derecha (S) para remontar un empinado  contrafuerte de hierba y roquedos que, sin apenas dificultad (un corto tramo donde se han de apoyar las manos), nos lleva a una punta del cordal-cresta NE de la Tuca de Comaguana (13.44 h, 2556 m). Rodeados de un ambiente alpino y aéreo, y con grandes vistas, seguimos la cresta, que en algún tramo es algo rocosa y estrecha, pero siempre fácil. Un breve descenso hasta un pequeño collado precede a una subida mas corta y sencilla de lo que aparece, que finaliza en el rellano de la cima de la Tuca de Comaguana (o Tuca de Cambra, 14.04 h, 2628 m).

El paisaje es simplemente bestial (tresmiles a porrillo).No soy capaz de describirlo como se merece. Mejor mirar las fotografías que acompañan a este escrito. Sólo citaré la fuerte sensación de ver el valle del río Esera a mas de 1500 metros por debajo, pensar que de ahí venimos, y que ahí habremos de volver en unas horas, después de pasar por la cima del Tozal de Bocs. Me doy cuenta de la gran envergadura de la excursión de hoy. Miro a Encarna, a nuestros amigos, a los dos perros, y me siento un tanto embaucador. Pero todos ellos dicen y aparentan estar animados y bien. Ninguna queja o reproche. Mas bien todo lo contrario. Así da gusto…

Un vientecillo frío y molesto nos hace posponer la comida hasta encontrar un lugar mas adecuado. Tras unos pocos minutos de llegar (14.08 h), abandonamos la cumbre de la Tuca de Comaguana e iniciamos el recorrido del cordal-cresta que la une con el Tozal de Bocs. Un descenso sencillo (trazas de sendero) primero al SO, después al NO, pasando o esquivando por la izquierda (S) algunas pequeñas elevaciones, nos lleva en veinte minutos al collado de Bocs o de la Cabaneta (14.27 h, 2510 m). Nos detenemos en el lado norte del mismo, donde da el sol y se está al abrigo del viento. Al norte, una ladera empinada y pedregosa debe permitir bajar (incómodo y revienta rodillas) hasta el Ibón Negro. Comer, beber y descansar nos sienta de maravilla. Las horas y los metros de desnivel empiezan a notarse en las piernas. También en el coco, que es consciente de que la parte mas dura del recorrido aún está por llegar. Con todo nos sentimos relajados y el grupo mantiene un ambiente familiar y desenfadado conseguido a base de años y muchas salidas juntos.El tiempo vuela y el día es corto. Tras cerca de media hora de descanso volvemos a la carga (14.55 h).

El sendero continua por el cordal (O-NO) en franca subida. En unos minutos alcanzamos la base de un cinturón rocoso que defiende el acceso a las pendientes superiores de Tozal. Desde lejos este tramo tenía un aspecto poco claro, pero ahora vemos que no es complicado. La senda se desparrama en varias huellas de paso que, yendo algo a la izquierda, superan la pared por una especie de grado. Este tramo es corto, derecho y algo aéreo. En lo alto del mismo hemos de apoyar las manos y ayudar al pobre Pot, que a diferencia de Brush, aun no se desenvuelve con holgura es estos menesteres. Después toca remontar una interminable y empinada ladera de hierba y pedrera, que nos lleva directamente al poste geodésico de la cumbre del Tozal de Bocs (15.27 h, 2733 h). Estamos contentos y satisfechos, sobre todo yo, que veo como la ruta ideada de confirma. Claro que aún nos queda un buen trecho. Pero todo es de bajada y en buena parte por camino claro y bien marcado que, si se nos hace de noche (algo muy posible, ya que sólo nos quedan unas 4 horas de luz), podríamos hacer sin problemas con las lámparas frontales.Permanecemos en la cima casi 20 minutos. Las vistas son tan espectaculares y complementan las de la Tuca de Comaguana. No se cuantas fotos he hecho, pero seguro que pasan las doscientas…A las 14.45 h iniciamos el que seguro será un larguísimo descenso.

La vía normal del Tozal del Bocs va por su cordal-cresta N-NO y, tras pasar por la cima del Tozal de las Lleras de Cecilia, baja al collado de la Ribereta donde encuentra el PR-51. El problema es que este último descenso, sin ser complicado, transcurre en parte por una ladera-cresta rocosa, descompuesta y algo aérea, con algún que otro tramo de destrepe fácil. Después el PR baja hasta los ibones de Barbarisa y baja por el barranco del mismo nombre, antes de realizar un largo flanqueo descendente por las laderas herbosas inferiores de la cara SO del Tozal de Bocs que finaliza en la cabaña de Barbarisa (donde llega una pista que parte del Puerto de Sahún). Para evitar este engorroso y largo rodeo, hace años descubrimos una ruta de descenso directo que permite bajar directamente de la cumbre del Tozal a las laderas inferiores de su cara SO, por donde pasa el PR.

El descenso directo empieza bajando unos metros por la senda de la vía normal. Antes de llegar a una zona llana del cordal, giramos a la izquierda y descendemos directamente por el amplio lomo SO de la montaña. Nos encontramos en la vertical de la cabaña de Barbarisa y tenemos una visión aérea y espectacular de las inmediaciones del final de la pista que llega hasta la misma.Bajamos por una amplia pendiente de piedras de un tamaño mediano-pequeño cuya inclinación es constante y ronda los 30-40º. El descenso es rápido, pero no descansado. Antes de alcanzar un amplio hombro del cordal giramos a la derecha (O). Continuamos hacia abajo por otra pedrera similar a la anterior. Este “esquí sobre piedras” finaliza en una cubeta herbosa situada a 2280 m (16.17 h). En 32 minutos hemos perdido 450 metros de desnivel…

El descenso cambia de estilo. Flanqueamos por encima de la cabecera rocosa del barranco de Montarruego, que baja al SO desde la cubeta. Después bajamos este barranco por zonas de hierba, rocas o mixtas,  unas veces por la derecha, otras por el centro. Cuando en la parte baja aparecen algunos cortados salimos por la derecha (O). Un flanqueo en descenso nos lleva a las laderas herbosas inferiores donde reencontramos el PR HU51 (16.53 h, 2030 m). Se acabaron los problemas. Continuamos tranquilamente por el camino y llegamos a la pista, poco antes de su final en los corrales de la cabaña de Barbarisa. Retrocedemos unos metros, hasta donde la calzada cruza el río de Barbarisa (poza y cascada). Ahí hacemos un pequeño alto para refrescarnos y relajar las piernas antes de encarar el ultimo tramo de la ruta (17.09 h, 1840 m).

El capítulo final de la excursión comienza (17.15 h) con un breve ascenso por la pista hasta las inmediaciones de la cabaña de Barbarisa. Ahí localizamos las marcas de PR (durante unos metros algo confuso) e iniciamos el largo descenso a Sahún. Nos queda una hora y media de luz, tal vez algo mas. El valle del Esera se ve muy lejano y nadie del grupo conoce este tramo del PR. La lógica dice que llegaremos al coche de noche. Pero como que el camino es claro y bien marcado, y llevamos linternas, no nos preocupa en absoluto. Así que encaramos este descenso a buen ritmo pero sin correr, que las fuerzas ya van justas.

Una fuerte bajada nos lleva a un rellano que queda algo hundido (el Foradet). El PR sigue con un largo flanqueo (SE) por la vertiente izquierda (orográfica) del Barranco de Surri. El camino es una delicia. Poco pendiente, bien marcado, buen piso, con muchos tramos boscosos… Cruzamos algunos torrentes de las vertientes sur del Tozal de Bocs y del Tozal de Comaguana. El entorno es bonito y solitario, con un agradable olor a musgo. Hasta vemos dos grupos de sarrios. Una sola cosa nos inquieta. El PR baja poco, y en algún tramo, incluso sube. Nos acercamos al valle del Esera y aun estamos muy arriba. Esta tendencia cambia cuando llegamos a la ermita de Santa Chulita (18.05 h, 1600 m). Entonces el camino cambia de dirección (E) y empieza a bajar de manera mas contundente. Tras cruzar el barranco de Castellerit, un corto pero acusado descenso marca el inicio de un tramo de fuertes rampas. Nos acercamos a Sahún a la misma velocidad que el día se apaga. Pasamos junto la fuente de Ratiels (18.27 h, 1400 m). Poco después dejamos a la izquierda la senda que sube a la ermita de San Pedro Martir (18.40 h, 1340 m). Mas adelante el PR salva con un par de lazadas una banda rocosa, dobla un contrafuerte de la montaña y, en franco descenso (NE), se dirige al pueblo. Casi en penumbra llegamos a las primeras casas (19.08 h). Por bien poco no ha sido necesario sacar las linternas. Recorremos las calles iluminados por la luz anaranjada de las farolas. Nos perdemos un poco pero, finalmente, conseguimos encontrar el aparcamiento donde, hace mas de once horas, iniciamos la excursión (19.12 h).

Estamos mas muertos que vivos. Los dos perros dormitan tumbados en el suelo. Mientras nos cambiamos de calzado, nuestros amigos sacan de su furgoneta unas latas de refrescos y una enorme bolsa de patatas fritas. ¿Qué mas se puede pedir? Una hora y media mas tarde estamos en Laspaules, duchados y entablados para disfrutar de una buena cena. Me hubiera gustado brindar con cava por la variante del PR HU51 que hoy hemos realizado. Pero la mayoría se decanta por un buen vino de Rioja. Al igual que la excursión de hoy, es una buena elección…


La ruta en imágenes 
(Recomendamos ver como como presentación -mas calidad- . Para ello pulsar en la foto y después el botón "pantalla completa")


EniEn - Octubre 2011

lunes, 21 de noviembre de 2011

SEXTA VEZ

El recorrido de la cresta que une los picos de Tempestades y Margalida es uno de los grandes  clásicos de la zona de Ballibierna. Una arista de granito corta, fácil pero no sencilla, aérea y con mucho ambiente, que a nadie deja indiferente. Si a esto le añadimos el entorno y las vistas, el resultado es un itinerario excepcional, de cinco estrellas.

Recuerdo la primera vez que hice este recorrido. Fue en Julio de 1979. Santiago y yo llegamos a la cima del Margalida reventados y con los nervios a flor de piel. Detrás quedaban un vivac, la cresta de Salenques y una peligrosa embarcada por la cara norte del Margalida, en la que nos metimos sin querer. Al ver lo lejos que estaba la cumbre del Aneto, decidimos dejarla para otra ocasión y sólo ir hasta el pico Tempestades, cercano y asequible. Con la tranquilidad y suficiencia que da salir de un recorrido difícil y meterse en uno mucho mas sencillo, iniciamos la travesía de la cresta como quien va a buscar el periódico. No era nuestro día… Unos minutos mas tarde volvíamos a estar en apuros, pero el orgullo nos impedía sacar la cuerda (la guía acotaba la cresta de I-II). Para acabarlo de arreglar, la pesada mochila nos empujaba hacia los cortados que se abrían a ambos lados. Un buen marrón… Por suerte la zona mas recortada de la cresta es corta y pronto queda atrás. Fácilmente llegamos a la Brecha Margalida. Poco después alcanzamos la cima del pico Tempestades. Tras un largo descanso con siesta incluida, nos despedimos del Aneto y emprendimos un largo descenso hacia el valle de Ballibierna y el llano de Senarta, al que llegamos destrozados al final de la tarde… Posteriormente recorrí la cresta Tempestades-Margalida otras cuatro veces y nunca tuve tantos problemas como en la primera. Sin duda aquel día pagamos la novatada…

Hace unas semanas hice la travesía Tempestades-Margalida por sexta vez. Fui con Martí, los amigos del CEM y Josep, todo un personaje que se unió al grupo cuando la excursión estaba muy avanzada. Hizo buen tiempo, todo fue según lo previsto y lo pasamos muy bien. Además conocí una nueva ruta de bajada directa del Margalida que evita haber de hacer la cresta de vuelta. Fue una jornada magnífica…

TEMPESTADES-MARGALIDA

Fecha
OTOÑO, Domingo 16 de Octubre del 2011
Asistentes
Isabelle, Africa, Carme, David Pages, David Martínez, Jordi, Martí, Enric.  Posteriormente se añadió al grupo (tras pedirnos permiso) Josep, un catalán del Nord jubilado y con mucha marcha.
Zona
Macizo del Aneto-Ballibierna. Valle Benasque, Pirineo Central. Huesca
Inicio ruta
Puente de Coronas (al final de la pista de Ballibierna que sale del llano de Senarta)
Final ruta
Recorrido
Puente de Coronas-Pleta de Llosars-Ibon de Llosars-Ibon Pequeño de Llosars-Rampa Sur- Pico Tempestades- Brecha Margalida- Cresta Margalida- Pico Margalida- Rampa Sur- Ibón Pequeño de Llosars- Retorno por el itinerario de subida
Noche
No. Puede hacerse noche en el Ibón Superior de Llosas
Horario
Total
 11 h 36 min
Efectivo
9 h 10 min aprox
Cota (m)
Mínima
1960 (pista Ballibierna, 100 m antes refugio)
Máxima
3296 (Pico Tempestades)
Climatología
Buen tiempo. Bastante frío de buena mañana y en logares donde no da el sol
Nieve-hielo
No
Desnivel (m) (1)(2)
Ascenso
1455
Descenso
 1455
Distancia (Km)(1)
11.4
Dific.Física
Alta. Importante desnivel
Dific.Orientación
Baja-Media . Hasta el Ibón Pequeño de Llosars hay buen camino. Después sendas e hitos jalonan el recorrido hasta el pico de Tempestades.
Dific.Psicológica
Alta. Pasos expuestos y aéreos en la cresta del Margalida. Algo menos en el descenso de este pico
Dific.Técnica
Media-Alta. Pasos de I-II en la cresta Tempesatades-Margalida, y de I en el descenso del Margalida
Material
Salvo en ausencia de nieve, piolet y crampones necesarios. La cresta se hace bien a pelo, pero ha de llevarse una cuerda de 30 m y algunas cintas por si alguien se impresiona (algo normal).
Cartografía
Aneto-Maladeta. 1 :25000 , Ed.Alpina, 2006-2007
Bibliografía
Aneto. 120 ascensiones ,  Itins.27A y 28A , David Atela, Ed.SUA , 2005
Valoración
Cresta de granito corta, fácil pero no sencilla, aérea y con mucho ambiente. La aproximación tiene un desnivel considerable.
Comentarios
Uno de los recorridos mas clásicos de la zona de Ballibierna. No dejarse influir por el aspecto que tiene la cresta desde el pico Tempestades, es mucho mas fácil de lo que parece.
El descenso del Margalida por su cresta SE (hitos y  huella de paso) evita tener que hacer la cresta de vuelta y nos ahorra algunos pasos de destrepe bastante curiosos.
Con perros…
Sin grandes problemas hasta la base de la pirámide cimera del Pico Tempestades. Los últimos 100 de esta montaña desaconsejables por el riesgo de que nuestros amigos tiren piedras. El Margalida no es pico para hacer con perros, salvo que sean voladores.
Track (en formato gpx):
(1) A partir del track con CompeGPS Land.  (2) Considerando variaciones mínimas de altura de 2 m



Domingo 16 de Octubre. El termómetro exterior de coche marca -3ºC cuando Martí y yo llegamos al final de la pista de Ballibierna. Aparcamos un centenar de metros antes del refugio (1958 m). Son las 6.00 h, aun es negra noche y el cielo está lleno de estrellas. El frío hace que los preparativos sean más rápidos de lo normal. En algo menos de 5 minutos nos ponemos la botas, calibramos el GPS y acabamos de montar las mochilas. A las 6.06 h empezamos a caminar bajo la luz de nuestras lámparas frontales.

Tomamos el tramo de pista horizontal, pedregosa y cerrada al tráfico, donde empiezan la mayoría de las rutas montañeras del valle de Ballibierna. En diez minutos llegamos a la curva donde sale a la izquierda la senda del valle de Coronas (6.15 h, 1985 m). Nuestro camino continua a la derecha  y sube por la orilla derecha (orográfica) del valle de Ballibierna (primero) y de Llosars (después), mas o menos alejado del río. La oscuridad hace que, en algún momento, sea algo confuso. Pero lo conocemos bien y no tenemos ningún problema. A las 6.44 h dejamos a la derecha la pasarela sobre el torrente de Llosars, donde empieza el camino de los lagos de Ballibierna (2145 m). Poco después salimos a la Pleta de Llosars donde hacemos un breve alto (6.54-6.57 h,2200 m).

Amanece mientras remontamos las pendientes que llevan al Ibón de Llosars. Por delante no vemos a nadie. Por detrás, bastante retrasadas, suben varios grupos de luces. A las 7.40 h llegamos al desaguadero del lago (2473 m). Inspeccionamos las zonas de vivac que hay en los alrededores. Están desiertas. Los amigos del CEM deben de haber acampado en el Ibón Superior.

El camino, ahora menos evidente, remonta (SE) la canal pedregosa por donde baja el torrente que une los dos lagos. A las 7.58 h, dos minutos antes de la hora prevista (las 8.00 h) llegamos al Ibón Superior. La senda lo rodea por la izquierda (N), unos metros mas arriba de las aguas. En la orilla opuesta (SE) del lago, casi tocando la pedrera, vemos un grupo de seis que desmontan dos tiendas de campaña. Los reconozco y me reconocen. Son los del CEM.

Nos detenemos en unas rocas que hay junto la senda (2534 m). Aun no nos da el sol y el ambiente es frío. Comemos y bebemos algo mientras esperamos a nuestros amigos que llegan por separado. Carme, Africa, Isabelle, Jordi, David M y David P. Hacia tiempo que no coincidíamos y me alegro de verlos. Les presento a Martí, les doy recuerdos de parte de Encarna (que se ha quedado con Rosa y Pot en Laspaules) y charlo brevemente con cada uno de ellos. Una vez reunido todo el grupo, reemprendemos la ascensión (8.21 h).

El sendero continua unos metros en horizontal (E-SE), cruza un torrente y después gira bruscamente a la izquierda (NE, hito) para remontar (ligeramente escorado a la izquierda) el escalón de hierba y rocas que domina el ibón superior de Llosars. La subida es fuerte y sostenida. La hacemos tan poco a poco que podemos ir hablando buena parte del rato. Tras ganar algo mas de 300 metros de desnivel, el terreno pierde inclinación y se hace pedregoso (9.15 h, 2875 m). La senda desaparece, pero hay muchos hitos. Nos encontramos en la parte baja de una característica rampa rectangular, orientada al sur y medianamente inclinada, delimitada por las paredes y crestas de los picos de Tempestades, Margalida y Rusell. Un universo de pequeños muros, losas y bloques de granito de todos las formas y tamaños, que coexisten sin orden alguno.  De cuando en cuando, algún pequeño tramo herboso pone un punto de color es este mega espacio mineral y casi monocromático. En lo alto de la rampa, a la izquierda, la pirámide del Tempestades parece engañosamente cercana. A la derecha, la cima del Margalida pasa desapercibida.  Mas cercanas, las crestas que conectan los distintos picos de Rusell, proyectan sus paredes sobre el flanco derecho de la esta ladera mineral.

Tras un breve alto continuamos con la idea de detenernos cuando nos de el sol. Esto ocurre 35 minutos mas tarde, tras haber rebasado los tresmil metros de altura (9.50 h, 3040 h). Mientras desayunamos nos adelante un grupo de tres. Nos dicen que van al Tempestades y que por detrás viene mas gente (algo normal cuando la cumbre es un tresmil alto y sencillo). Cuando les pregunto si subirán al Margalida, cambian de expresión y responden que no conocen la ruta de ascensión, que no llevan cuerda, que no lo ven claro... O sea, que no…

A las 10.07 h volvemos al tajo. Los dos David van como motos y pronto se separan del mismo. No han subido el Tempestades (del grupo sólo lo he hecho yo) pero la ruta de ascenso es clara. Llegando al pie de la pirámide de la cima, nos atrapa un señor mayor que sube a buen ritmo. Nos dice que va solo y nos pide permiso para unirse al grupo. Evidentemente le decimos que sí. El hombre tiene ganas de hablar … Durante el incómodo tramo de ascenso (por canales de piedra fina e inestable y algún sencillo paso de trepada) que nos queda hasta la cumbre, nos cuenta un montón de cosas. Se llama Josep, es un “català del nord” (no francés), jubilado (70 años), ha venido solo (con una furgoneta que se acaba de comprar) a pasar  unos días en esta zona del Pirineo, ayer intento el Aneto y hoy ha decidido hacer el Tempestades por que le han dicho que es bonito, alto y fácil… Ya cerca de la cima, me separo unos metros del grupo y voy hasta la cresta. El abismo que se abre al otro lado es de los que revuelve el estómago. Con cuidado trepo por los bloques colgados y alcanzo la cumbre, donde los dos David hace rato que esperan (11.00 h, 3278 m). Poco después llega el resto del grupo, y Josep…

La pequeña cumbre del Tempestades es impresionante mirador colgado sobre paredes y glaciares. No voy a describir las panorámicas, seria largo e incompleto. Prefiero que lo hagan las fotografías que acompañan a este escrito. Sólo daré un dato que me parece digno de mención, no hay nadie en  la cima del Aneto!!!  Muy mal debe estar el helero que hay por encima del collado de Coronas.

Los 40 minutos que estamos en la cumbre tienen un protagonista, Josep. Derrochando vitalidad, nuestro nuevo amigo habla apasionadamente de mil y una cosas. Me evado de las conversaciones para disfrutar del paisaje que nos rodea y evocar los momentos que viví en estas crestas. Desciendo unos pocos metros por la arista sur, en busca de un vivac colgado sobre el precipicio, en el que, hace muchos años, pase una bonita noche con dos buenos amigos. Después contemplo sin prisas la torturada cresta de Tempestades. Me maravilla que pudiera recorrer ese filo tétrico y descompuesto con rapidez, sin cuerda y sin problemas. Recuerdos…

Vuelvo a la cumbre y dedico mi atención a la aguda arista que lleva al Margalida. Desierta y sin nieve, presenta su clásica estampa de un desfile de puntas y torres de granito que cuelgan sobre los abismos de la cara norte. Esta imagen trasmite una falsa sensación de peligro y dificultad que ha hecho que mucha gente renuncie al Margalida sin poner un pie en la cresta. Hoy también pasa este fenómeno. Jordi, Africa y Martí  no lo ven claro y hablan de no subir a esta cumbre…

El tiempo pasa volando y llega mas gente. Abandonamos la cumbre del Tempestades (11.40 h). El grupo se divide en dos, los que van al Margalida (entre ellos Josep) y los tres que prefieren irse para abajo. Me quedo con estos últimos. Mientras que los otros descienden mas o menos por el filo de la cresta en busca de la Brecha de Margalida (I/I+), nosotros lo hacemos mal caminando por las canales pedregosas de la vía normal. Tras perder un centenar de metros de desnivel, giramos a la izquierda y alcanzamos una repisa entre losas de granito marrón claro (11.57 h , 3195 m). Nos encontramos algo a la izquierda de la vertical de la Brecha Margalida, que esta situada unas decenas de metros mas arriba.

Desde aquí la cresta parece mas asequible y mis tres amigos se la miran con otros ojos. Les explico que la última vez que subí al Margalida (2008, con Encarna) dejamos aquí las mochilas para escalar la arista sin peso, y nos fue muy bien… Durante unos minutos se habla de si nos metemos en la cresta o no.  Finalmente gana el sí. Dejamos las mochilas. Le paso mi arnés a Africa (Martí lleva el suyo), cojo la cuerda de 30 m, unas cuantas cintas y mosquetones, e iniciamos el ascenso (12.11 h). En esos momentos el resto del grupo alcanza la Brecha Margalida.

Una sencilla trepada en diagonal (E-NE) por repisas, fisuras y placas de granito nos a las inmediaciones de la sección horizontal y “ancha” de la cresta que hay después de la Brecha Margalida. Jordi, que  ha subido mas rápido que nosotros, se reúne con el otro grupo (que va por el filo de la cresta). Poco después llegan al pie de una torre vertical de aspecto impresionante. Curiosamente es Jordi quien la sube primero, realizando un paso algo acrobático por una fisura oblicua de su cara NO. ¿Y este es el que tenía miedo…?

Tranquilizo a Africa y Martí al decirles que nosotros no tendremos que superar esa torre. Seguiremos la “vía normal”, que va por la pared de la derecha, unos metros por debajo del filo de la arista. La ruta, bastante lógica, esta balizada con algún hito y se ha de ir encontrando. Combina travesías, cortos destrepes y trepadas fáciles, pero verticales y aéreas (I+/II), que por su exposición pueden requerir el uso de cuerda (nosotros no la utilizamos). Después alcanza la arista y, en un tramo sencillo pero muy aéreo (el mejor de la ruta), recorre un estrecho filo y sube a lo alto del gendarme que hay antes de la brecha que precede a la cima. Esta sección es muy impresionante y en el último tramo (II-, muy colgado sobre la pared norte) hacemos una corta tirada de cuerda. La bajada de la torre a la brecha es muy breve, pero hay un paso algo raro que pide atención. Una vez en la brecha (donde finaliza el famoso corredor norte del Margalida) una corta trepada nos lleva a la pequeñísima cima del pico Margalida, donde nos esperan Jordi y el resto del grupo (13.08 h, 3239 m). Abrazos, besos, felicitaciones, fotografías… Estamos muy contentos y satisfechos porque todo el grupo (incluido Josep) ha subido los dos picos previstos. Ha sido un pequeño gran éxito…
  
Mientras estamos en la cumbre hablamos del descenso. Hay tres posibilidades. Volver por donde hemos venido (lento, posiblemente comportará emplear la cuerda en algún tramo). Rapelar desde una instalación montada en unas rocas cercanas a la brecha anterior a la cima (desestimada porque muchos no llevan arnés y nuestras cuerdas son cortas). Bajar por la cresta SE (la que se dirige a los picos Rusell), una ruta que desconozco por completo pero que, según David, ha seguido un pareja que subió con ellos por la arista.  Haciendo caso omiso del dicho de que “mas vale malo conocido que bueno por conocer”, decidimos bajar por la cresta SE.

A las 13.20 iniciamos el descenso. Pronto vemos que la decisión ha sido correcta. La ruta no tiene mas problema que su fuerte inclinación y ser algo aérea. Tiene poca dificultad, es lógica y esta balizada (hitos y huella de paso). Poco a poco y con cuidado (el terreno no admite fallos) descendemos por la cresta hasta una sección horizontal de la misma (13,27 h, 3225 m). Entonces seguimos una especie de sendero que baja por la vertiente de la derecha  que, con algún tramo algo delicado (tierrecilla), nos deja en la parte ate derecha de la pedrera de la rampa (13.40 h, 2136 m). Sin duda esta vía (hasta ahora desconocida para mí) es mucho mas sencilla que la “normal” de la arista. Pero yo sigo prefiriendo esta última para subir. Para bajar depende de la situación…

Tras diez minutos largos esperando que llegue todo el mundo (13.51 h) el grupo vuelve a dividirse. Los que subieron con mochilas empiezan a bajar por la rampa sur. Los cuatro que lo hicimos sin peso hemos de recular en busca de las mismas. Un largo flanqueo (NO) ligeramente ascendente, nos lleva, primero por pedreras, después por losas de granito, hasta la repisa donde dejamos los petates (14.12 h). Hacemos un alto, comemos y bebemos algo y nos vamos para abajo (14.22 h). El descenso hasta el Ibón Superior de Llosars es y se nos muy hace largo. Cuando llegamos al lugar donde nuestros amigos pasaron la noche (15.39 h, 2530 m), Martí y yo empezamos a estar tocados. Los 1400 metros de desnivel de la excursión de ayer a las Peñas de las Once, y haber subido hoy desde abajo (lo que representa 1400 metros mas), pasan factura. Nos van de perlas disfrutar de 20 minutos largos de descanso mientras que los del CEM acaban de preparar las mochilas.

A las 16.00 h reanudamos la marcha con un pequeño ascenso hasta el camino. Después, excepto un breve subida que hay al rodear el Ibón de Llosars, todo es bajada. Sin prisas  y charlando con unos y otros, recorremos este ultimo tramo de la excursión. La luz de tarde acentúa los contrates y tonos del valle, ofreciéndonos paisajes muy bonitos que intentamos captar con las cámaras fotográficas. Josep continua igual que siempre, hablando por los codos. Me impresiona la vitalidad y la fuerza física y anímica de este hombre. Diría que para él la edad cuenta de distinta forma que en la mayoría de la gente. Cuando sea “mayor” me gustaría ser un poco así…

A las 17.40 h llegamos a los coches. Nos despedimos de nuestros amigos y de Josep y partimos hacia Laspaules. Martí, poco acostumbrado a machacadas como la de este fin de semana, me dice que seguramente mañana no podrá moverse. Sonrío e intento relajar las piernas que noto bastante cargadas. Mi amigo no es el único que está jodido… Mientras conduzco hago un recuento de las veces que he recorrido la cresta Tempestades-Margalida. Si la memoria no me falla, contando la de hoy, me salen seis veces en 32 años, lo que viene a ser  1 vez cada 5.3 años… Por tanto, hasta el 2016 o el 2017 no toca volver. Me pregunto si seré capaz de esperar tanto…

La ruta en imágenes 
(Recomendamos ver como como presentación -mas calidad- . Para ello pulsar en la foto y después el botón "pantalla completa")

EniEn - Octubre 2011