Rutas e historias de montaña mas o menos normales, y alguna cosa mas…

jueves, 23 de junio de 2011

UNA CLASICA POCO CLASICA

El recorrido de la cresta dels Racons es uno de los clásicos de la zona de Carança. De jovenzano lo hice dos veces. La primera con un tío muy raro que me encontré en Nuria que olía a porro rancio. La segunda fue tras escalar la pared de mármol (toda una rareza) de la Agulla Blanca. Ha llovido mucho desde entonces y los recuerdos de los Racons prácticamente se han borrado de mi memoria. Quería volver a visitar estos picos con Encarna, que no los conocía. Y ya puestos, hacerlo de una forma un poco diferente. Así nuestra ascensión sería una clásica poco clásica…

Tras mirarnos el mapa francés, varias guías y alguna cosa publicada en Internet, pensamos un itinerario circular, de esos que cuando lo comienzas no tienes nada claro que lo vayas a acabar. La ruta parte de la balsa de Aixeques (Francia) y sube al Coll Mitjà. Después sigue un larguísimo cordal-cresta pasando por el pic Redó, la sierra de Xemeneies, el  pico Monoliet, el Raco Petit y por último el Racó Gros, del que se baja al Pas del Porc. El retorno, también largo, por la Coma dels Racons, la solitaria Valleta y el valle de Riberola.

Tras la integral de las crestas de Isábena de la semana anterior, quisimos probar esta clásica poco clásica. Todo fue bien. El día espléndido, con buena visibilidad. El recorrido exigente, solitario, nada trivial. Con largos tramos de cresteo y flanqueo que, sin llegar a ser difíciles, piden atención. De nuevo echamos un montón de horas y acabamos cansados pero contentos. Como ha de ser…

DEL COLL MITJÀ AL PAS DE PORC. MONOLIET Y CRESTA DELS RACONS

Fecha
Domingo 19 de Junio 2011
Asistentes
Encarna,Enric
Zona
Cerdanya Francesa. Carança. Al norte de la Vall de Nuria
Inicio ruta
Balsa de Aixeques. Ver aproximación en el relato
Final ruta
Recorrido
Balsa de Aixeques-GR10-36-Coll Mitjà-Pic Redó-Serra de Xemeneia-Pic Monoliet-Racó Petit-Raco Gros-Pas del Porc-Coma dels Racons-La Valleta-Vall de Riberola-Refugio de l’Orri-Balsa de Aixeques
Noche
No
Material
Alta montaña estival.  Cuerda 30 m y cintas largas
Dificultad
Técnica
Poco Dificil  (pasos trepada I-II)
Física
Muy alta (por distancia, desnivel y tipo de terreno)
Cota (m)
Mínima
1650 (Pista junto balsa Aixeques)
Máxima
2785  (Racó Petit)
Desnivel (m)
Ascenso
1650
Descenso
1650
Distancia
19.5 Km
Horario
Total
12 h 54 min
Efectivo
 11 h aprox
Climatología
Buen tiempo y algo de frío. Viento en el recorrido de la cresta
Cartografía
“TOP25,Bourg-Madame, Mont Louis”, Mapa 2250 ET, 1:25000, IGN, 1997
Bibliografía
“Crestas Pirenaicas.Pirineo Oriental”, Pako Sanchez, Itin.4, Ed.Desnivel, 2005
“Circuits d’Alta Muntanya pel Pirineu Oriental”,M.Figuera, Itin.5,Ed.Cossetania,2005
Valoración
Magnifico y largo recorrido circular  con largos tramos de cresteo y flanqueo, a veces aéreos, que sin llegar a ser difíciles piden atención.  Espectacular, gran ambiente y buenas vistas.
Comentarios
En la última parte del ascenso al pico de Monoliet hay un corto tramo de trepada (II) que puede requerir   asegurar. El recorrido del cordal-cresta esta poco marcado, sobre todo hasta el Racó Petit. En general es evidente pero se ha de ir atento a no liarse. Abandono posible en muchos puntos. Cuidado en la bajada del Pas del Porc (mucha piedra suelta). En el descenso por la Coma de Racons no meterse en la pedrera. Al final de la Valleta la senda es algo perdedora.


Track de la excursión (en formato gpx):

Sábado 18 de Junio. Tras un día raro y anodino, poco antes de las siete de la tarde partimos de Begues rumbo a la Cerdanya francesa. En Puigcerdà tomamos la carretera que va a Perpinyà (N-116) hasta Fontpédrouse. Cogemos el desvío que sube al pueblecito de Prats de Balaguer. Hay bastante gente venida para correr una carrera de montaña que se celebrará mañana.Continuamos por una pista estrecha y pedregosa (ojo con los coches bajos) que se adentra en el valle de Riberola. Tras 5 Km de “avance coctelero” llegamos a la balsa de Aixeques, donde una barrera impide continuar. Son casi las diez y el día muere con niebla en las partes altas de las montañas. Hay bastantes coches (también por la carrera) y nos cuesta encontrar un lugar mas o menos llano donde aparcar. Preparamos el interior del 4x4 para pasar la noche, cenamos y nos vamos a dormir arrullados por el mugir de las vacas. Una brisa del norte arrastra las nubes y el cielo se llena de estrellas. Todo parece indicar que mañana será un buen día para hacer montaña.

Domingo 19 de Junio. Diana a las 6.30 h. Mientras desayunamos pasa una legión de todo terrenos cargados de ruidosos franceses que, tras abrir la barrera, continúan pista arriba. Son los organizadores y controles de la carrera. Desconocemos la ruta que seguirán los corredores. Esperemos que no coincida con la nuestra. Otra preocupación son las mochilas. El desconocimiento del recorrido y la poca concreción de la bibliografía sobre las dificultades del mismo (sobre todo en el tramo que une los picos Redó y Monoliet) nos ha hecho cargar con una cuerda, arneses, casco y algo de material para asegurar, por si las moscas. Esto, los 5 litros de agua que llevamos entre los dos, y alguna cosilla mas, hacen que los petates pesen lo suyo. Finalmente, a las 6.36 h empezamos a caminar (1650 m).

Seguimos la pista.  En pocos minutos llegamos a una curva a la izquierda donde sale el camino que va al refugio de l´Orri (6.44 h, 1692 m). Encontramos la marcas del GR10-36 que seguiremos durante un buen rato. Un corto tramo mas por de pista y llegamos a una zona despejada donde hay un cercado y una puerta (6.47 h, 1705 m). El GR deja la calzada de tierra e inicia la subida, primero al E, después al NE, hasta els Collets d’Avall. Reencontramos la pista y uno de los controles de la carrera (7.37 h, 2000 m). Tras saludar al personal, continuamos por el GR, que además de las marcas rojas y blancas, está jalonado por cintas blancas y banderitas rojas clavada en el suelo. Imposible perderse…Chino chano vamos subiendo al SE. Volvemos a cruzar la pista y nos metemos en una larga canal herbosa que finaliza en los prados del amplísimo Coll Mitjà, donde hay instalado otro control. A la izquierda del mismo (N) vemos gente en el pic Gallinars. La carrera debe ir por ahí, lo que quiere decir que no afecta nuestro itinerario. Respiramos aliviados…

Antes de llegar al collado cruzamos la pista otras dos veces. Entonces nos apartamos del GR (y de las banderitas) para subir directamente en busca del cordal norte del pic Redó y así esquivar la carrera. Al llegar a la divisoria sorpresa mayúscula  (8.40 h, 2400 m). Una línea de banderitas  se dirigen a la cima de nuestro primer pico del día, en la que vemos un nutrido grupo de gente.¡Mierda!
Seguimos subiendo resignados, algo apartados de la senda por donde va  la carrera. No tardan en aparecer en el collado los primeros corredores. Vienen de Prats de Balaguer y van como motos. Enseguida nos adelantan… El resto de la subida transcurre por una amplia ladera entre el ir y venir de los atletas, que suben a paso ligero y bajan a la carrera. Intentando pasar desapercibidos alcanzamos la cumbre del pic Redó por detrás, medio a hurtadillas (9.36 h, 2677 m). La gente nos mira con curiosidad, pero nadie nos dice nada. Solo un perrillo, que aburrido mira el paisaje, se interesa por nosotros. Hacemos un par de fotografías y partimos de inmediato. Por delante (SO) vemos el larguísimo cordal-cresta que queremos recorrer. Esta absolutamente solitario…

El día es espléndido pero sopla viento del norte que acentúa la sensación de frío. Nuestro cordal-cresta es un continuo sube y baja de puntas, algunas herbosas, otras rocosas. Al final del mismo, muy lejos, distinguimos los picos de Racons y nos preguntamos si podremos alcanzarlos. La posibilidad de abandono (incómodo pero viable) por las pendientes pedregosas de la derecha (O) hacia el valle de Riberola da tranquilidad, pero no nos seduce en absoluto. En cuanto al paisaje, sencillamente excepcional. A la izquierda el valle de Carança, con los picos de Comamitjana y el del Infern con su cara norte. Mas alejada la pica del Canigo. A la derecha nuestro querido Pic Rodó, el Roc del Boc y la Torre d’Eina. Hacia atrás el Gallinars (una enorme atalaya que merece una visita), y mas lejos, el Carlit, Puig Perics y la sierra de Madres.

Un fuerte descenso por una empinada  ladera de hierba y pedreras nos lleva a un collado donde empieza la sierra de la Xemeneia (9.53 h, 2560 m).Hay huellas de paso, pero no una senda clara. Tampoco marcas, ni hitos. Continuamos a toda cresta, subiendo y bajando puntas hasta alcanzar una horcada que es el punto mas bajo del cordal. Paramos a almorzar (10.18-10.49 h, 2511 m).

El sector que sigue es un desfile de pequeñas torres abruptas. Empezamos siguiendo la línea de la cresta. Tras superar un par de puntas con algún tramo de trepada tonto y expuesto, vemos que el avance es demasiado lento. Así que bajamos unos metros por la ladera de la derecha y flanqueamos bajo las rocas hasta un nuevo collado. Varios escalones ascendentes en un cordal cada vez mas estrecho y recortado nos dejan en la cima del Pilo de la Xemeneia (11.23 h, 2593 m). Sigue un breve tramo horizontal y una serie de nuevas puntas de altura creciente. La última  (11.38 h, 2632 m) domina un marcado collado al que bajamos rápidamente (11.42 h, 2600 m). Aparte del tramo de las torres (que debe esquivarse) hasta ahora el cordal no nos ha planteado problemas técnicos ni de itinerario. Pero ahora toma otro cariz…

Delante tenemos una sucesión de torres rocosas de feo aspecto. Esquivamos las primeras puntas por derecha, flanqueando una empinada ladera de hierba y piedras. Tras unos momentos de desconcierto, en los que no tenemos claro por donde alcanzar la cresta, optamos por una canal empinada y descompuesta. Nos lleva a una punta donde se juntan tres aristas (12.03 h, 2644 m). Un corto descenso (SO) sin problemas nos lleva al collado donde empieza la cresta SE del pico Monoliet (12.14 h, 2608 m). Por fin nos encontramos con la gran incógnita de la excursión. El tramo del que sólo algunos hablan y nadie concreta. La subida al Monoliet….

Enseguida vemos clara casi toda la ruta de ascenso. Seguir la cresta hasta media altura. Cuando se hace abrupta y vertical, dejarla por la izquierda y subir en diagonal por una empinada canal-ladera de hierba de la cara este. Finaliza unos metros por debajo de la cumbre. Después, no sabemos… Tras un breve alto nos metemos en faena.La ruta no tiene ningún problema. Flanqueos por hierba algo expuestos siguiendo una tímida huella de paso que no sabemos si es de personas o animales. Antes de lo esperado alcanzamos una pequeña repisa donde finaliza la canal (12.41 h, 2703 m) Por encima una corta pared rocosa defiende el acceso a la cresta cimera. El único paso “sencillo” (I-II) es una canal-fisura que sube de izquierda a derecha. Con mas miedo que problemas (la roca no es de fiar y el culo queda muy colgado) y tras maldecir mil veces la mochila, consigo alcanzar la cresta. Encarna no está dispuesta a subir a pelo como he hecho yo. Así que saco la cuerda y monto una reunión para asegurar a mi mujer, que en un plis plas se reúne conmigo en la cresta. Estamos contentos. Ella por haber dejado atrás algo que le daba pavor. Yo por haber justificado el peso de mas que llevamos en la espalda. Seguimos la cresta (N), casi horizontal, durante una treintena de metros y alcanzamos la cima del pico Monoliet (13.00 h, 2727 m). El cuerpo se relaja y nos sentimos muy cansados. Urge parar y reponer fuerzas.

Veinte minutos mas tarde (13.19 h) estamos comidos, hidratados y listos para seguir. A nuestra derecha (O) se abre una amplia vertiente pedregoso que baja directa al valle de Riberola, por donde la guía de M.Figuera marca una ruta de descenso. “Muy jodida habría de estar la cosa para meternos por ahí”, le comento a Encarna.  Seguimos por una incómoda cresta-ladera de bloques, primero horizontal, después en breve bajada, hasta un collado (13.33 h, 2670 m). Sin detenernos iniciamos la subida por la cresta norte del Racó Petit. Tras una ladera pedregosa, tomamos la arista. Con una trepada fácil y divertida sobre los precipicios de la cara norte, nos deja en el hito que corona la cumbre (13.57 h, 2785 m). Me frusta no ser capaz de recordar nada de las otras dos veces que estuve aquí, hace mas de 35 años. ¡Que viejo que soy!

Las vistas son espléndidas y merecen una larga parada. Pero la hora algo tardía y la incógnita de una cresta que nos resulta desconocida y que de la que, pensando que la ruta estaría muy marcada (no lo está), no hemos ni mirado la reseña (absolutamente deplorable), nos hace tener prisa.  Diez minutos escasos después de haber llegado (14.06 h), abandonamos la cumbre y nos dirigimos al Racó Gros. El último pico del día.

La cresta que une los dos Racons esta muy bien descrita en las guías y en numerosos artículos de Internet. Por lo que gastaremos poca tinta. Hay pocos hitos y, en muchos tramos, el sendero se hace perdedor. Seguimos las línea de la cresta todo lo posible. Hay varios tramos aéreos y poco difíciles (I-II), que podrían esquivarse por las laderas de mas abajo (O). La travesía es larga, estética, con ambiente. Pero se camina mucho mas que se trepa y no hay pasos obligados. Está lejos de ser el clásico recorrido de arista. En este sentido tienen mucho mas carácter las crestas vecinas del Pic Rodó o del Pic del Boc. Tras dejar atrás el Coll de Racons (14.54 h, 2665 m), la subida al Raco Gros (que íntegramente hacemos por la arista) nos parece lo mejor. Nos llama la atención una pequeña pero muy bonita aguja rocosa que vemos a la derecha (O). Si no fuera por la hora y el cansancio, le daríamos un tiento (según Pako Crestas, la subida es de II).

A las 15.20 h alcanzamos la cima del Racó Gros (2779 m). Continuo sin recordar. ¡Vaya mierda! Al norte el Pic Redó de ve en “Casa Dios” ( a unos 4 Km en línea recta) y el cordal-cresta que hemos recorrido un verdadero “chorizo” . “Otra cosa no, pero moral si que tenemos”, comenta Encarna. “¿Sólo moral?”, contesto mientras sospeso la mochila… Hacemos una  buena parada. Comemos, bebemos, hacemos fotografías, disfrutamos de un paisaje sobradamente conocido. Las “batallitas” también tienen su espacio. Nos sentimos satisfechos, relajados, en paz…

Tras media hora de descanso iniciamos el descenso al sur por su vía normal . La primera parte esta poco marcada. Transcurre (o por lo menos nosotros vamos) por una cresta sencilla pero muy aérea. Mas abajo aparecen los hitos y una senda estrecha y mas marcada, que evita la arista con atrevidos flanqueos (de esos que esta prohibido caerse) por las empinadas laderas herbosas de la cara este. Finalmente dejamos atrás las zonas conflictivas y bajamos tranquilamente por una ladera hasta un estrecho collado donde hay un gran hito. Hemos llegado a lo alto del Pas del Porc (16.20 h, 2593 m).

Mirando hacia abajo la cosa no parece clara. Una canal muy tiesa, con zonas de losas y otras de piedras sueltas que, una sesentena de metros mas abajo, muere en la pedrera de la Coma dels Racons. Ni por activa ni por pasiva recuerdo haber pasado nunca por aquí (la salida de hoy es un continuo descubrimiento), pero la ruta de bajada ha de ser evidente. A fin de cuentas no hay mucho donde escoger…Tras un tramo inicial de roca y hierba, que al ser mas ancho permite esquivar con una lazada el eje tarteroso e inestable de la canal, nos metemos en el eje de la misma. Varios destrepes (I) por placas lisas y con las presas justas, donde la principal dificultad es no tirar piedras, nos dejan en la parte baja de la canal. Poco después entramos en la pedrera. La cruzamos en bajada por su parte mas estrecha, en busca de una zona herbosa donde hay una construcción de vivac (16.50 h, 2490 m). Ahora si que se acabaron las dificultades. Pero aún nos queda una buena caminata por delante…

Nos encontramos en la cabecera de la Coma dels Racons, una zona con dos caras. La mas extensa y mineral está situada al norte, bajo los picos dels Racons. Se trata de una enorme pedrera donde uno no se ha de meter a no ser que sea por alguna penitencia. La otras, mas pequeña y amable, es de color verde. Una franja herbosa situada a la izquierda (S), bajo el escalón del Pla de Nou Fonts, que se dirige al oeste. Seguimos esta franja (hitos y restos de senda) hasta La Valleta, donde encontramos la senda que viene de Nuria y el Coll de Nou Fonts (17.06 h, 2403 m).

A partir de aquí la ruta es evidente, aunque en algunos tramos el camino no lo es tanto. Primero seguimos la Valleta (N), por debajo de la basta pared oriental del Pic Rodó. Los paisajes son preciosas y el entorno solitario. Conforme bajamos aumenta la presencia de árboles y disminuyen las pedreras. El entorno pierde dureza y se hace mas amable. Nos situamos a la altura de la vertiente norte del Pic Rodó. Poco después vemos a la izquierda del camino una cabaña (17.43 h, 2198 m). A partir de aquí el valle, hasta ahora con poco desnivel, pierde altura bruscamente. Entramos en un escalón alto, boscoso y con bloques rocosos cubiertos por rododendros. La senda se hace perdedora, pero gracias a los hitos no nos liamos. El descenso finaliza  en el valle de la Riberola, por un sendero bien trazado que nos lleva hasta la orilla del torrente del mismo nombre. Cruzamos el cauce sin miramientos. Al otro lado encontramos el camino muy marcado que baja del valle de l’Estanyet. Ultima parada del día (18.20-18.40 h, 1865 m).

Lo que resta de excursión tiene poco que contar. Seguimos el camino (N). En un cuarto de hora de tranquila caminata encontramos el GR10-36 que viene por la izquierda (18.55 h, 1830 m). Cruzamos el río por un puente de hormigón y continuamos hasta el cercano refugio de l’Orri, donde un grupo de jóvenes franceses nos miran embobados (19.00 h, 1810 m). Después el GR se transforma en una “autopista” a tramos herbosa, a tramos terrosa, que nos lleva hasta la curva donde reencontramos la pista y nuestros pasos de esta mañana. Un par de minutos mas y  llegamos al coche (19.30 h).

El GPS da casi 13 horas de marcha, 20 Km y 1650 m de desnivel acumulado... No es raro que estemos cansados. Y lo que es peor, sin ninguna gana de coger el coche y meternos en carretera. Pero no hay mas remedio. Que mañana toca currar… Nuestraa clásica poco clásica ya está en el bote y es historia. Ahora toca pensar en las dos semanas de vacaciones que empezamos dentro de cinco días. Tenemos el zurrón lleno de ideas e ilusiones. Este año iremos lejos. A ver que pasa…

La ruta en imágenes
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EniEn - Junio 2011

martes, 14 de junio de 2011

TRAVESIA EN EL GARRAF

El mal tiempo vuelve a dejarnos sin Pirineos. Pero no importa, siempre tenemos el Garraf… Esta vez fuimos al oeste del macizo para hacer una larga e interesante travesía que, partiendo del puente sobre la riera de Pelagons (poco antes del Coll de Garró y relativamente cerca de Avinyonet), nos llevó a Begues después de pasar por el Puig de la Mola. Es agradable acabar un excursión en la puerta de casa. Aun mas si ha transcurrido por pistas solitarias y caminos bien trazados (mayoritaria GR). Que no todo han de ser rutas “jabalí”…

DE LA RIERA DE PELAGONS A BEGUES PASANDO POR LA MOLA 

Fecha
Sábado, 4 de Junio 2011
Asistentes
Encarna,  Enric
Zona
Catalunya. Alt Penedes. Massis de Garraf (zona NE)
Inicio ruta
Coll de Garró (Crtra de Gava a Avinyonet (BV2411)  Km13.7
Final ruta
Begues  (zona centro)
Recorrido
Pista Riera de Pelagons-  GR92.3 hasta el final de la ruta, pasando por Santasusana, Puig de la Mola,Coll de la Ferla, Barranco de  l'Espinadar,els Casals, Riera de Maçana,la Maçana,Can Termens y Can Rigol- Begues
Noche
No
Material
Senderismo
Dificultad
Técnica
No hay
Física
Media
Cota (m)
Mínima
173  (riera después de Santasusana)
Máxima
537 (Puig de la Mola)
Desnivel (m)
Ascenso
693
Descenso
557
Distancia
19.5 Km
Horario
Total
5 h 9 min
Efectivo
 4 h 30 min
Climatología
Buen tiempo
Cartografía
Massís de Garraf , 1 :25000, Ed.Alpina, (2004-2005)
Bibliografía
No tenemos referencias
Valoración
Larga caminata por pistas y buenos caminos
Comentarios
Una agradable manera de pasar una mañana. Al tratarse de una travesía se precisan dos coches


Track de la excursión (en formato gpx):
http://es.wikiloc.com/wikiloc/spatialArtifacts.do?event=setCurrentSpatialArtifact&id=1763019

Sábado 4 de Junio.Después de una noche de lluvia, el día amanece nublado. No hay prisa por levantarse. Tampoco por desayunar. Después ponemos cuatro cosas en las mochilas, nos calzamos las botas, cogemos los bastones y partimos de Begues en el 4x4 rumbo a Avinyonet. Un cuarto de hora mas tarde llegamos al puente de la BV2411 sobre la riera de Pelagons. Poco antes tomamos una pista que sale a la izquierda (S). Aparcamos una treintena de metros mas adelante, al lado de en una bifurcación muy poco clara que hay al lado de un viñedo. Calibramos el GPS y empezamos a caminar (9.51 h, 229 m).

Seguimos (S) la  pista mas marcada. Esta recorre la riera de Pelagons, pasando por pinares y campos de viñas, hasta encontrar el GR 92.3. La ruta es tan fácil como evidente. Esta balizada con marcas amarillas que evitan tomar algunos de los ramales y caminos que salen a derecha e izquierda.  Ya cerca del GR, nos salimos de la ruta para visitar una antigua urbanización de casas de madera, de las que ahora apenas quedan paredes y mucha mierda. Curioso pero deprimente… Por no volver atrás, atajamos por antiguas calles y sendas ahora cubiertas de maleza, y salimos al GR unos 250 metros mas adelante del cruce del mismo con la pista de la riera de Pelagons (punto en el que hay un poste señalizado que vemos desde lejos). Son las 10.37 h y estamos a 198 m de altura.

A partir de este punto la totalidad del recorrido va por el GR 92.3, siendo muy sencillo y cómodo de seguir. El GR va al este por una pista que culebrea por el fondo del barranco del Masset de Ferrer, que esta salpicado de viñedos. Antes de llegar a la urbanización de Can Mitjans, dejamos la calzada de tierra para tomar un camino que sale a la derecha (hitos, 10.56 h, 253 m). Un breve y agradable tramo entre árboles (S) desemboca en una nueva pista (11.01 h, 277 m). Esta baja en lazadas al SE, en busca del llano donde se encuentra las casas de Santasusana. El GR ataja campo a través y, en unos minutos, nos deja en el borde de los viñedos de la aldea (ahora deshabitada), y al lado de una hilera de melocotoneros de los que cuelgan hermosos melocotones. La tentación es demasiado fuerte. Pecamos, pero poco, cogiendo una fruta cada uno. Esta deliciosa, en su justo punto de madurez… Después nos dirigimos al montículo donde se encuentra Santasusana que visitamos brevemente (1.17 h, 209 m). Es un curioso y bonito lugar, solitario, tranquilo…

Volvemos al GR. Tras pasar junto a un pino muy alto y vistoso, cruzamos una riera (cota mínima de la excursión, 173 m) y entramos en el bosque. Durante un buen  rato, el camino nos lleva entre los árboles, girando poco a poco al SE. Tras un tramo poco pendiente aparecen las cuestas. Rodeamos por el norte la punta de la Llaureda. Después continuamos por el cordal, con el Puig de la Mola ya a la vista, hasta salir a la pista que va de Olesa de Bonesvalls a Can Grau. Luce el sol y hace calor. Hacemos un breve alto (12.10-12.16 h, 378 m).

Hasta aquí la ruta ha sido nueva para nosotros. En adelante ya la conocemos, pero no por ello nos resultará ni pesada ni aburrida. Durante unos metros, el GR sigue la pista en dirección Olesa. En la primera curva se va por la derecha (cadena y señal de prohibido circular motos y ¿coches?) para iniciar el ascenso al Puig de la Mola. Este tramo esta bien marcado y no tiene mas problema que el desnivel y algún tramo pedregoso e inestable. El cielo se vuelve a cubrir y amenaza lluvia. Una lluvia que cae en densas cortinas al NO del Pla del Penedes. A las 12.40 h llegamos a la cima de la Mola (537 m). Desde lo alto de la torre de vigilancia, el oteador nos saluda efusivamente. Cinco minutos mas tarde nos despedimos deseándole buen servicio (no nos atrevemos a decirle que no se aburra) y reanudamos la caminata.

Seguimos la pista que, tras un breve tramo yendo al este, gira al norte y sigue el desfile de Puigs (de l’Astor, de la Bomba, de l’Escanyador i de Morer) antes de salir a la carretera BV2411. Antes de acabar de rodear el primero de estos montes, un poste con una placa verde señaliza el lugar  a la derecha (E) donde se escapa el GR. Y nosotros con él… (12.55 h, 490 m).  Una bajada algo incómoda, con un tramo en subida al Turo de l’Espinadar que siempre se nos atraganta, nos lleva hasta el Coll de la Ferla donde hay el padre de todos los hitos (13.13 h, 428). El cielo esta muy negro, pero de momento parece que aguanta sin llover.

Del collado sale a la derecha (S) la senda que baja al Avenc de la Ferla. El GR continua por la izquierda (S), bajando por el barranco de l’Espinadar y, tras pasar junto las ruinas de Els Casals (13.30 h, 324 m), gira a la derecha (E) para seguir el fondo del barranco de Maçana. Un tramo llano, seguido de otro en subida (en el que se dejan a la izquierda lo que queda de la masía de La  Maçana, 14.05 h,346 m) nos llevan (aquí nos despistamos y en ver de ir por el GR que sube directo, tomamos la pista y nos comemos varias lazadas) a una especie de collado (14.15 h, 393 m). Después el trayecto es prácticamente horizontal hasta Can Termens (14.42 h, 370 m). Queda bien poco. En unos minutos pasamos junto a Can Rigol. De ahí al centro de Begues donde está nuestra casa (15.00 h, 365 m). Final de la excursión.


La ruta en imágenes
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EniEn - Junio 2011

miércoles, 8 de junio de 2011

EL CERRO

“Para quien le gusta la aventura no comercial, y se mueve con destreza en el monte, para quien va en busca de las mas bellas vistas. Para quien no le importa ponerse pantalón largo un día de calor, esta es su excursión”. De esta manera, el librito que acompaña el mapa excursionista de las Prames “Sierra Ferrera, Zerbín, Baziero” presenta la ascensión a la Peña Ferrera. Un ruta así había que hacerla. Así que la pusimos en la lista de “pendientes” en negrita y subrayada.

Después de la circular al Turbón del pasado sábado 28 de Mayo, el domingo nos levantamos en Laspaules tarde y sin saber que hacer. Hasta que pensamos en la Peña Ferrera… Y allá fuimos. La ruta no defraudó. Dura, complicada de encontrar, pinchos a porrillo, vegetación espesa y lacerante, hitos confusos, sendas inconcretas y calor, mucho calor…. Un placer para montañeros algo masoquistas como nosotros. Absoluta soledad y certeza de estar haciendo algo muy poco común. Buenas vistas del Cotiella,  Baziero y Turbón. Pero lo mejor de esta excursión es su componente aventurero. No os extrañará que, aunque deseemos hacerlo, no nos atrevamos a recomendarla. 

PEÑA FERRERA Y PEÑA REDONDA

Fecha
Domingo, 29 de Mayo 2011
Asistentes
Encarna, Enric
Zona
Huesca.Prepirineo.Sobrarbe/Ribagorza. Al sur del macizo del Cotiella
Inicio ruta
Foradada de Toscar. Calle que va de la rotonda de entrada a la parte alta del pueblo. Cuando gira a la izq. tomar a la dcha una pista. Enseguida gira a la dcha y se hace horizontal. Punto de inicio/fin ruta
Final ruta
Recorrido
Pista -Barranco Toscar- Collado en cresta rocosa- Fuente-Collado-Cordal sur- Peña Ferrera- Peña Redonda-retorno por el mismo itinerario
Noche
No
Material
Senderismo. Llevar botas y pantalón largo.
Dificultad
Técnica
Media (por la dificultad de encontrar la ruta y el tipo de terreno)
Física
Media
Cota (m)
Mínima
1018 (inicio/final de la excursión)
Máxima
1842 m (Peña Redonda)
Desnivel (m)
Ascenso
923 m
Descenso
923 m
Distancia
9.5 Km
Horario
Total
7 h 24 min (con enmierdadas)
Efectivo
6h aprox  (sin liarse demasiado)
Climatología
Buen tiempo. Calor.
Cartografía
“Sierra Ferrera,Zerbín,Baziero“, MapaExcursionista 1:40000 nº11,  Ed.Prames,2002
Bibliografía
Idem Cartografía, Itinerario 1
Valoración
Una salida de media montaña mas dura y compleja de lo que pueda parecer. Encontrar el itinerario y dar con la senda (cuando la hay) es fundamental.
Comentarios
Una rareza que gustará a los amantes de recorridos salvajes y muy poco concurridos. Evitar en verano


Track en Wikiloc (formato gpx):


Domingo 29 Mayo. El calor empieza a apretar cuando llegamos a Foradada de Toscar. Situado en el km 411.5 de la N-260, entre Campo y Ainsa, este lugar no parece ser de gran interés montañero. No obstante, hay dos zonas de escalada, una vía ferrata y varias rutas excursionistas… Hoy queremos subir al pico de Peña Ferrera (o el Cerro, como lo llaman por aquí). Es una cima muy poco visitada, que se alza mas de ochocientos metros sobre las casas del pueblo, y de la que tenemos muy poca información. Sólo el mapa del Prames 1:40000 y la escueta descripción del librito del mismo. Estamos seguros de que tendremos problemas de orientación y búsqueda de caminos. Pero a estos líos ya estamos acostumbrados…

Siguiendo las indicaciones del librito, en la rotonda donde lleva la salida de la N260, tomamos (dcha) la calle que va a la parte alta del pueblo. Cuando da un giro pronunciado a la izquierda, seguimos una pista (dcha) que sube unos metros, gira y se hace horizontal. Aparcamos al principio de la zona llana, después de un pequeño torrente. Poco después empezamos a caminar (10.31 h, 1018 m).

Seguimos la pista. Esta va al este durante una cincuentena de metros. Después gira y sube recto (N) por la derecha de un campo. Enseguida llegamos a un corto tramo cementado y pasamos junto una balsa-deposito de agua. Continuamos hacia el norte. A la izquierda hay campos. A la derecha el torrente seco del Barranco del Toscar, cuya vertiente izquierda (orográfica) esta repleta de barranqueras cerradas por una banda rocosa que forma una cresta . Al llegar a un bosque la pista gira a la izquierda. A la derecha una gran piedra redondeada con un hito en lo alto (10.40 h, 1055 m). Estamos seguros de que señala el principio de la ruta. Pero por mas que buscamos, no encontramos hitos ni nada que marque por donde ir.¡Mierda! No llevamos ni diez minutos de excursión y ya hemos perdido el camino. Cada día nos superamos mas… Leemos varias veces la reseña del librito, pero no acabamos de entenderla. La pobre resolución del mapa (escala 1:40000) tampoco nos aclara gran cosa. Ante esta situación guardamos el plano y decidimos tirar de lógica y experiencia. Como acostumbra a pasar, la cagamos…

Vamos hasta el torrente (muy cercano) y lo seguimos hacia arriba (N). La ausencia de rastros de paso y la complicación del terreno nos hace abandonar esta opción. Después intentamos abrirnos paso por el bosque de la (O) izquierda con el mismo resultado. Mal rollo… Finalmente optamos por las barranqueras, que remontamos en diagonal a la derecha (E). Por huellas de paso de animales salvamos varias canales de tierra y piedrecillas, cruzamos bandas de vegetación y rebasamos la cresta rocosa que limita las barranqueras. Mas allá de la misma entramos en una zona llana y bastante despejada, situada a la izquierda del barranco Fontanals (11.10 h, 1140 m). Seguimos por esta meseta inclinada hacia el norte, primero entre matorrales, después por el bosque. Encontramos algún hito que no tiene continuidad. La ladera se estrecha hasta forma una arista rocosa. Por la izquierda (E) muros verticales caen al barranco de Fontanals. Por la izquierda (D) paredes de arenisca mueren unos metros mas abajo, en lo alto de las barranqueras del barranco de Toscar. Hace rato que tenemos claro que nos hemos enmierdado. Pero seguimos adelante con la esperanza de encontrar una ruta que, por el momento, no tenemos ni idea de por donde va…

Una sección muy abrupta de la cresta nos obliga a esquivarla por la izquierda (E), bajando en diagonal por una empinada ladera terrosa. Entonces ocurre lo inesperado. Encontramos un hito y una senda bastante marcada que parece venir del fondo del barranco de Toscar.¡Bravo! Nos damos cuenta de que cometimos un error al no querer seguir el barranco, ya que por ahí va la ruta. Pero no era nada evidente… Seguimos la senda. Enseguida nos devuelve a la cresta rocosa, en un marcado collado donde hay un gran hito (11.43 h, 1230 m). “Se acabaron los follones”, le digo a Encarna que me mira sudorosa y con cara resignada. De nuevo me equivoco…

Ante la imposibilidad de ir por la cresta (que se pone difícil y presenta una importante pared a la izquierda, O) el camino pasa al otro lado y baja muy suavemente entre la vegetación (N). Todo va bien hasta que, cerca del lecho del barranco de Fontanals, la senda se esfuma entre la vegetación. De nuevo nos dejamos llevar por la lógica, y de nuevo metemos la pata… Al no ver claro que el camino pueda subir en busca de la cresta (que es lo que hace, remontando una canal terrosa bastante guarra) vamos hasta el barranco. Continuamos por el fondo del mismo. El sol cae a plomo reflejándose en las rocas y en la grava del torrente. Nada de viento. Las cigarras que no paran…¡Menudo horno! Evidentemente no encontramos ningún hito, pero no nos extraña. Tras seguir un rato por el cauce seco y cada vez mas estrecho, lo abandonamos por la izquierda, remontando una ladera de tierra muy empinada. En lo alto recuperamos la línea de la cresta y la senda, que ahora es bastante marcada y está señalizada por algunos hitos (12.11 h, 1336 m).

Continuamos por la senda, que ya no perderemos... Esta sube bastante desdibujada al NO. Primero sigue la cresta. Después remonta en imprecisas lazadas una ancha canal pedregosa que finaliza en una zona boscosa. Unos metros antes de la misma, en una zona de hierbas, hay una fuente sin caño donde nos detenemos, refrescamos y cogemos agua fresca (12.25-12.30 h, 1424 m). Por detrás se abre el amplio barranco de Toscar, con la dichosa cresta rocosa, las barranqueras, los campos, la N260 y la rotonda por donde se entra al pueblo. Curiosamente todo nos parece a la vez grande y pequeño, lejano y cercano, feo y hermoso…¿Relatividad montañera o el calor que nos está friendo los sesos..? Vete a saber…

La senda sigue. En algún punto es casi imperceptible. Nos guiamos mas por los hitos que por el trazado del camino. Atravesamos un corto tramo de bosque. Después viene un ascenso, siempre al NO, por la vertiente derecha (orográfica) de una amplia canal-ladera. El terreno es rocoso, pero no pedregoso. Con algún que otro árbol descolgado del bosque que hay mas a la izquierda. Se camina bien hasta que aparecen en escena los erizones. Son unas plantas verdes, muy pinchosas, con forma redondeada y tamaño medio-grande. Si no se va bien calzado y protegido de rodilla para abajo, te machacan los pies y las pantorrillas. Las conocemos de otros montañas como el Turbón, en las que, en laderas situadas entre los 1500 y los 2000 metros, ocupan grandes extensiones de terreno. Intentamos esquivarlas y, si no es posible, las pasamos por encima pisando plano para hundirnos lo menos posible.

El ascenso del barranco finaliza en un amplio collado donde las grandes vistas obligan a detenerse (12.50-13.00 h, 1549 m). Vemos el valle de Viu y Senz. Mas allá del mismo aparece, enorme, el macizo del Cotiella. Disfrutamos observando el largo cordal que recorrimos ayer con un tiempo bastante peor. También aparecen el Baziero, la mole chata del Turbón y, mucho mas lejos, las montañas salpicadas de neveros del macizo Aneto-Maladeta. A nuestra izquierda (O-NO), bastante cercana y mas arriba de lo esperado, se alza la cumbre de la Peña Ferrera. Está defendida por intrincadas laderas de arbustos cortadas por bandas rocosas.

Dejando de lado el problema (muy importante) de la vegetación, está claro que el acceso directo a nuestra cumbre no es viable. Deberemos ir a la izquierda (O-SO) en busca del cordal que baja al sur desde la cima. El librito del Prames dice que a partir de aquí no hay camino, ni senda, ni nada que se le parezca. Por lo que habremos de buscarnos la vida. Como siempre…

Dejamos el collado e iniciamos la travesía. Podemos escoger entre un denso bosque de pinos, arbustos pinchosos que nos llegan al pecho, zarzas o erizones. Un buen menú… Sin desanimarnos, con espíritu de sacrificio, y a veces jurando en hebreo, iniciamos una sufrida travesía en diagonal ascendente de derecha a izquierda. Por si la flora no fuera suficiente, una banda rocosa corta la pendiente en casi toda su anchura. Deberíamos ir muy a la izquierda para salvarla, pero estamos convencidos de que habrá un paso. Así que buscamos y buscamos. Hasta encontrarlo escondido en un repliegue de la roca situado en el medio del cinturón pétreo. Es una grieta-canal vertical, por la que, con la ayuda de las matas, se trepa sin grandes complicaciones. Una vez arriba (13.23 h, 1646 m) el camino al cordal queda expedito. Enlazando pequeñas líneas de fina pedrera que bajan entre los arbustos, ascendemos en diagonal y alcanzamos el cordal sur de la montaña (13.44 h, 1710 m).

Lo que queda es sencillo (o por lo menos nos lo parece) y evidente. Seguimos por el cordal (N). Salvamos dos pequeñas bandas rocosas y una zona intermedia de hierba, antes de salir a la gran meseta-pradera poco inclinada y poblada de un bonito bosque de pinos que corona lo alto del monte. Nos cuesta un poco dar con el poste geodésico que señala la cima. Finalmente lo encontramos entre los árboles (14.05 h, 1827 m).

Tras media hora larga de parada (14.37 h), ya comidos, hidratados, descansados, pero no enfriados (sigue haciendo calor), abandonamos la cumbre. Pero no para bajar… Continuamos por el cordal  (NO), en busca de los paisajes que no hay desde la cima. Enseguida llegamos al borde (occidental) de la meseta cimera y se sacian nuestros deseos. Vistas a porrillo pero similares a las del collado donde finalizaba la senda. Lo mas destacable el Cotiella y la visión aérea del valle y del pueblo de Viu. También descubrimos la Peña Redonda, que es la siguiente elevación del cordal. No parece lejana y si un poco mas alta. Seguro que se ve bien la Peña Montañesa y alguna cosa mas. No hay prisa y si curiosidad. Seguimos adelante…

Algo a la derecha (N) encontramos un canalita que nos permite salvar una banda rocosa. Unos metros mas de descenso y alcanzamos el amplio collado que separa las Peñas Ferrera y Redonda (14.52 h, 1790 m). La subida de esta última la hacemos yendo algo a la izquierda, para esquivar un cinturón rocoso, y no tiene ningún problema. La cima es una meseta estrecha, alargada y pedregosa, con importantes precipicios a la derecha. Seguimos la línea del cortado hasta el extremo occidental, donde nos parece que está el punto mas alto (no hay hito, 15.09 h, 1842 m). Tal como esperábamos las vistas sobre la Peña Montañesa y la Sierra Ferrera son impresionantes, aunque algo deslucidas por una neblina que reduce la visibilidad. Cinco minutos de parada y, ahora si, nos vamos para abajo.

La vuelta transcurre sin grandes problemas. El descenso desde el cordal sur de la Peña Ferrera al  collado donde finaliza la senda, lo realizamos desde un poco mas atrás del lugar donde salimos en la subida. De esta manera nos ahorramos la banda rocosa. Pero  el flanqueo posterior es mas largo. Con todo nos parece mejor ruta que la que hicimos de subida. Ya en el collado, seguimos la senda de bajada con pequeñas variantes. Con la única anécdota de una pequeña perdida en el barranco de Fontanals, que subsanamos rápidamente, alcanzamos el collado en la cresta rocosa (17.16 h). Entonces seguimos los hitos (O) que señalan una senda que muchas veces en poco clara. Tras un descenso bastante directo llegamos al fondo del barranco de Toscar. Continuamos por su fondo (S), con algún que otro paso acrobático. Mira por donde hoy hasta hacemos barranquismo… Los hitos aparecen y desaparecen como por arte de magia. De la senda ni rastro. La verdad es que la ruta no está bien indicada. Pero nos es igual, ya que de bajada el itinerario es evidente.

Finalmente salimos a la pista, justo junto la piedra redondeada con el hito. Teníamos razón al pensar que señalaba el inicio del recorrido… Poco después nos encontramos con unos señores que están preparando una valla electrificada. Uno de ellos, ya anciano, nos pregunta si hemos subido al “cerro”. Le respondemos que sí y nos dice que es una ruta complicada y sin sendero, que hizo años con las ovejas. Frunciendo el ceño nos habla de lo mal que lo paso con sus alpargatas por culpa de los erizones y de las malas hierbas. ¡Menuda historia! Nos despedimos. Enseguida llegamos al coche (17.55 h).

El cielo se ha cubierto de nubes de tormenta y sopla un viento con olor a lluvia. Sacamos unos refrescos de la pequeña nevera que llevamos en el maletero (un invento básico para esta época) y nos deleitamos con los mismos mientras nos cambiamos de ropa y de calzado. Después subimos al coche y partimos rumbo a Begues. Mientras bajamos por la N260 oímos un trueno. Miro por el retrovisor y veo una cortina de agua mas arriba de Forarda de Toscar. La tormenta se desata sobre la Peña Ferrera, “el Cerro”…


La ruta en imágenes
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EniEn - Mayo 2011