Rutas e historias de montaña mas o menos normales, y alguna cosa mas…

jueves, 20 de septiembre de 2012

EL MONTSENY HUMEDO


RIELLS - CLOT DE L’INFERN - SANTA FE - SOT LLOBATER - RIELLS

La falda oriental del Montseny es una de las zonas menos conocidas y concurridas del macizo. Vertientes amplias, empinadas, salpicadas de bandas rocosa que emergen entre una vegetación espesa y exuberante. Laderas cubiertas de bosques, cuyo suelo húmedo y tapizado de hojarasca apenas ve el sol. Barrancos y canales pendientes y angostos (conocidos como Sots), que cortan la montaña de arriba abajo, por los que se descuelgan torrentes. Un terreno umbrío, de centenares de metros de altura, que algunos denominan como el “Montseny húmedo” (nos gusta este nombre), surcado por unos pocos caminos que, hace muchos años, comunicaban los pueblos de abajo (Gualba, Breda, Riells, etc) con Santa Fe.

Conocíamos poco el “Montseny húmedo” y nos apetecía visitarlo en profundidad. Tras estudiar el mapa, y consultar la guía “El Montseny” de Francesc Roma, diseñamos una ruta circular que, con origen y final en Riells, encadena dos de los mejores y mas espectaculares caminos de la zona. El del Clot de l’Infern (de subida) y el de Sot Llobater (de bajada). Sobre el terreno, el circuito superó nuestras expectativas. Largo, solitario, salvaje, exigente... Tuvimos que emplearnos a fondo para encontrar y seguir las sendas (por suerte señalizadas con hitos) a menudo ocultas bajo una gruesa alfombra de hojarasca. La única cima que ascendimos fue la modesta aguja de l’Esquei de Morou, uno de los pocos lugares con vistas. Los grandes alicientes de la ruta son los caminos y los rincones por donde pasan. Apenas hay panorámicas, ni amplios horizontes. Pero no se echan en falta…     























Tipo Actividad
Senderismo
Fecha
Sábado 8 de Septiembre 2012
Asistentes
Encarna, Enric, Pot
Zona
Macizo del Montseny (zona E). Sierra prelitoral catalana. Comarcas de las Selva y Valles Oriental.
Inicio
 ruta
Riells (iglesia de Sant Martí) al final de la crta GIV-5521 (5Km) que sale del pueblo de Breda
Final ruta
Recorrido
Riells-Pista-Camino-Clot de l’Infern-Dues Rieres-Gorg Negre-Dues Rieres-Pista- Cruce  torrent de Vimeters- Roureda Verda-Sot de les Collades-Torrent dels Passejadors-Esquei de Morou- Pla Gran de la Cornera-Pla de Mulladius-Can Lleonart-Santa Fe- Embalse de Santa Fe -Esquei del Llamp-Portell del Bisbe-Sot de l’Escala-Sot Llobater-Pista-Cercanias de Can Nadeu-Riells
Noche
No
Horario
Total
8 h 36 min
Efectivo
7 h aprox 
Cota (m)
Mínima
497 (Riells)
Máxima
1291 (Esqueix de Morou)
Climatología
Tiempo aceptable. Nubes finas y neblinas. Temperatura agradable.
Nieve-hielo
No
Desnivel Acum (m)
Ascenso
 995
Descenso
 995
Distancia (Km)
 17.4
Dific.Física
Alta. Por el desnivel y la longitud del recorrido
Dific.Orientación
Media-Alta. Se va por caminos poco habituales que a menudo cuestan de encontrar y seguir.
Dific.Psicológica
Baja. Ausencia de zonas aéreas o expuestas.
Dific.Técnica
Baja. El ascenso a l’Esqueix de Morou comporta  4 m de trepada (I o II, según la ruta)
Material
Senderismo. GPS con el track de la ruta recomendable (por si acaso…)
Cartografía
“Montseny.Parc Natural”, 1:25000, Ed.Alpina, 2002
Bibliografía
“El Montseny,50 itineraris a peu”.Itins.35,36.F. Roma. Col.Azimut nº62,. Ed.Cossetania,2010
Valoración
Bonita e interesante ruta circular que empalma dos de los caminos mas espectaculares de la falda oriental del Montseny.
Comentarios
Una ruta que encantará a aquellos que disfrutan rastreando caminos.
Casi  en su totalidad se va por laderas boscosas de gran belleza pero con muy pocas vistas.
Puede acortase el recorrido enlazando con la ruta de vuelta desde las inmediaciones de Coll de la Mosquera (llegando hasta el mismo y bajando por el otro lado) o en el Esqueix de Morou (yendo al S en busca del camino balizado que baja por Els Empedrats).
Con perros…
Sin problemas. Hay puntos de agua que saciaran la sed de nuestro amigo peludo.
Track (en formato gpx):

El desnivel y la distancia se obtienen a partir del track con Garmin BaseCamp
La estimación de la dificultad se realiza considerando la actividad como excursión/ascensión y no como escalada.
Si la actividad comporta escalda u otra disciplina técnica, se indica específicamente




















Sábado 8 de Septiembre. No vemos a nadie en Riells. Aparcamos en una pista ancha que sale a la derecha (NE), unos metros antes de la Iglesia de Sant Martí (donde finaliza la carretera). Los preparativos son breves. Enseguida empezamos a caminar (8.03 h, 500 m).

Seguimos la pista (prohibida a los vehículos) que, prácticamente horizontal, se dirige al NE. Tras recorrer algo mas de 600 metros (con la masía de Can Perarnau ya a la vista) la dejamos para cruzar la riera de Riells por una pasarela de madera (8.15 h, 527 m). Al otro lado, atravesamos un semi-rellano cubierto de vegetación. Continuamos por una nueva pista peor que la anterior, que sigue (O) la orilla derecha (orográfica) de la riera. Unos 10 minutos y 500 metros después de la pasarela, vemos a la izquierda un camino que hemos de seguir (pequeño hito, 8.26 h, 564 m).

La senda sube brevemente. Después inicia un largo flanqueo mas o menos horizontal por laderas umbrías y repletas de encinas, en las que el olor de humedad impregna el ambiente. Caminamos algo elevados sobre el cauce de la riera, cuyo fondo esta ocupado por una vegetación muy espesa (Clot de l’Infern). Tras dejar a la izquierda un camino (8.43 h, 637 m), el barranco y la senda giran, primero a la derecha (N), después a la izquierda (O). Llegamos a una bifurcación. A la izquierda sube en diagonal un camino que va al Collet Xic (hitos). Nosotros seguimos otra senda  menos clara, que desciende y cruza el torrente de Güers por un amontonamiento de troncos. Al otro lado hay un semi-rellano (8.53 h, 667 m). Mas allá del mismo (N) corre el torrente de Can Bernat, que se junta con el anterior. Esta confluencia de cauces hace que el lugar se conozca como Dues Rieres.

Hacemos un paréntesis para visitar el Gorg Negre. Tras un intento equivocado, seguimos una huella de paso que va riera abajo salvando algunos riachuelos. No tardamos en descubrir una poza alargada de aguas oscuras. Unos metros mas abajo hay otra mas redonda alimentada por una pequeña cascada. Suponemos que es el Gorg Negre. Llegamos a la misma sin problemas, por una senda con un corto tramo rocoso (9.00 h, 651 m). El lugar es tranquilo, bonito, solitario… Se merece un breve alto y algunas fotografías. Después volvemos a Dues Rieres.

La continuación del recorrido no es muy evidente. Podríamos ascender en diagonal por la ladera boscosa de la derecha del torrente de Güers (S, algún hito)). Pero no nos convence… Preferimos un camino mas algo sucio que sube en lazadas, mas o menos en la vertical del rellano de Dues Rieres. La senda, primero clara, después no tanto, nos lleva a una pista (hito). La seguimos a la derecha una cincuentena de metros, hasta que gira a la derecha. Entonces la dejamos (hito) para flanquear por un sendero cada vez mas evidente. No tardamos en encontrar a la izquierda el otro camino que viene de Dues Rieres (posiblemente es mejor que el que el que hemos seguido). Continuamos horizontalmente unas decenas de metros,  hasta una nueva bifurcación. Un ramal baja en al torrente dels Vimeters, algo mas arriba de su confluencia con el de Güers . Nosotros tomamos la otra senda. Una corta subida, con unos metros finales terrosos e incómodos, nos deja en la pista de antes (9.30 h, 738 m).

Continuamos chino chano por la pista (O) que, en cómoda subida, recorre las laderas de la vertiente izquierda (orográfica) del torrente dels Vimeters. Este es uno de los pocos tramos de la excursión en que no tenemos árboles por encima. Podemos ver algo de un paisaje que, el día gris y una tenue neblina, deslucen notablemente. Medio kilómetro mas adelante, la pista pasa por uno tramo herboso y sin bosque que llega hasta el torrente. Al otro lado del mismo hay un camino que, tras consultar el plano, vemos que nos interesa. Seguimos la pista casi un centenar de metros mas, antes de dejarla  (9.48 h, 817 m) para bajar al torrente dels Vimeters. Lo cruzamos, subimos tres metros y llegamos al camino (9.53 h, 794 m). Continuamos por el mismo. No tardamos en alcanzar un rellano boscoso lleno de matorrales donde la senda se hace perdedora. Giramos a la izquierda (S), subimos recto y salimos a una antigua pista que va a la izquierda (SO, 9.58h, 819m). Hasta aquí los prolegómenos. Empieza el baile…

La pista sube fuerte. Pronto se transforma en un camino que remonta en diagonal, primero al SE, después al sur, la empinada ladera de la Roureda Verda. Nos movemos en un entorno tan bonito como impresionante. La senda, oculta bajo una espesa alfombra de hojarasca de tonos marrones y verdes, se adivina en el terreno. Una veces nos confunde y nos salimos de la traza. Otras nos tiende una trampa en forma y resbalamos en las rocas mojadas que hay por debajo. Pot se lo pasa en grande revolcándose y enterrándose en el manto de hojas. Seguir el camino se convierte en un apasionante y estético juego de pistas. A pesar del esfuerzo desfrutamos. Lo pasamos bien…

Tras veinte minutos largos de subida , llegamos a una bifurcación (10.21 h, 920 m). Por la derecha llega la  senda que viene de la Font del Grìvol. Seguimos por el otro ramal. Tras un tramo de sueve y deliciosa bajda, llega y cruza el Sot de les Collades, un ancho torrente que parece sacado de un cuento de hadas (10.26 h, 892 m).

Volvemos a subir. Doblamos un ancho contrafuerte y llegamos a la canal del Sot dels Pasejadors, otro lugar de ensueño, que de momento no cruzamos. La ruta se endurece. El camino remonta directa y sostenidamente por la ladera de la derecha de la canal. La hojarasca complica el avance, que nos ecuerda al que se tiene con una gruesa capa de nieve en polvo. Salimos a un pequeño collado, junto unas puntas rocosas (10.40 h, 972 m). Tras un largo rato en penumbra y sin ver nada mas que árboles, la ruta nos da un respiro con las vistas luminosas de las mola rocosa de l’Esquei Blanc, situada a la derecha (NO) y mas arriba.

La subida sigue suavizada con cortas lazadas. Dejamos a la izquierda un camino horizontal que se dirige al Coll de l’Escala (E). Mas arriba nuestra senda se va a la izquierda, cruza el Sot de Pasejadors, y continua subiendo por una fuerte ladera, cada vez mas pedregosa. Remontamos una amplia canal boscosa y salimos a un camino ancho y marcado (11.12 h, 1170 m), que se dirige al cercano Coll de la Mosquera, situado a la izquierda (E) y una treintena de metros mas arriba.

Seguimos a la derecha por el nuevo camino (NO). Tras doblar un contrafuerte, se convierte en una sendero estrecho y desdibujado que cruza la empinada y algo escarpada vertiente norte del Turo de Morou. La travesía nos lleva hasta una canal ancha y empinada. La hojarasca oculta un sustrato rocoso, a veces inestable, complicando el ascenso de la canal hasta su final en un collado. Después el terreno se tumba y hace amable. Avanzamos cómodamente por una ladera boscosa amplia y poco inclinada. En unos minutos llegamos al camino, ancho y balizado, que va de Santa Fe al Turó de Morou (11.36 h, 1265 m). Giramos a la izquierda y lo seguimos en suave subida. Pronto vemos a la izquierda la pequeña aguja de l’Esquei de Morou .Nos detenemos en una repisa rocosa que hay bajo la misma (11.40 h, 1280 m). El lugar es un mirador privilegiado de la vertiente sur del Montseny. Desgraciadamente, la mala visibilidad resta espectacularidad a las vistas.

La parada dura 35 minutos. Comemos, bebemos, descansamos… Pot se duerme al abrigo de las rocas. Encarna y yo trepamos a lo alto de la aguja bajo la atenta mirada de nuestro amigo (que hemos atado a un árbol). Son 4 metros escasos, que se salvan fácilmente por una fisura vertical de la cara S (II). La cima, pequeña y aérea, es un balcón con un notable cortado por su cara N. La bajada la hacemos por la vertiente E de la roca, por una escalera de pequeñas repisas (I). Después remprendemos la caminata (12.15 h).

El siguiente sector de la ruta transcurre íntegramente por el camino ancho, balizado y muy concurrido, que va  de Santa Fe del Montseny al Turo de Morou por el norte, pasando por el Pla de Mulladius. Sin prisas, disfrutando de un entorno de gran belleza, y saludando educadamente a las muchas personas que vamos encontrando, recorremos esta preciosa senda. Sin nada que contar llegamos a Santa Fe. Nos detenemos a comer en la zona de picnic que hay cerca del edificio del Santuario (13.00-13.35 h, 1132 m).

El retorno a Riells empieza por el que, posiblemente, es el camino mas popular y transitado del lugar. El que baja al Pantano de Santa Fé. La senda empieza al lado del Santuario. En algo menos de un cuarto de hora, nos lleva hasta e extremo sur de la pared del embalse, que anda muy escaso de agua (13.50 h, 1095 m). Cruzamos la esclusa de la presa por arriba.  Después giramos a la derecha (SE) para tomar el camino balizado que pasa por l’Empedrat de Morou, que en esta parte coincide con el PRC204 que baja a Riells pasando por Fondecorts, el Pla dels Trèmols y Can Jaume (Itin 37 de la guía de Francesc Roma).

Tras dejar a la derecha el PR (14.12 h, 1115 m), el camino gira 360º a la izquierda y sube en busca de la zona de l´Empedrat de Morou. No tardamos en encontrar a la derecha una pista que hemos de seguir (14.20 h, 1131 m). Durante los siguientes 20 minutos la ruta va por esta pista (en general bastante sucia) que, prácticamente horizontal, atraviesa la vertiente SE del Turó de Morou. Pasamos por l’Esquei del Llamp (14.36 h, 1173 m). Ahí sale a la izquierda (N) un camino bien marcado que sube al Coll de la Mosquera. Nuestra pista baja suavemente y, poco después, finaliza repentinamente en un pequeño rellano pedregoso (Barraca d’en Menargues, 14.40 h, 1149 m). A partir de aquí el recorrido se complica un poco, pero es mas claro que la ruta que hicimos de subida.

La senda continua al norte, mas allá de una zona de piedras. Un fuerte descenso en lazadas nos lleva a una bifurcación (14.49 h, 1096 m). Hemos de seguir el ramal de la izquierda (N, subiendo unos pocos metros hasta un pequeño collado (Portell del Bisbe) a la izquierda de un grupo de agujas graníticas. La senda continua bajando en diagonal por laderas cubiertas de hojarasca. Un cuarto de hora mas tarde llegamos a una amplia canal poco pendiente con algún árbol caído de gran tamaño (15.04 h, 1031 m). Un poco mas arriba se encuentra el Coll de l’Escala.

El camino gira a la derecha y continua canal abajo (Sot de l’Escala), trazando buenas lazadas por un terreno boscoso y en fuerte pendiente (E). A mitad de este bonito y prolongado descenso, dejamos a la izquierda (NE) una senda que viene de les Dues Rieres por el Collet Xic (15.20 h, 902 m). Cuando finaliza el Sot de l’Escala empieza el Sot de Llobater (15.43 h, 726 m). Menos empinado que el anterior, su bajada es mas cómoda y sosegada (algo que, a estas alturas de la excursión, agradecen las piernas). El entorno cambia un poco, pero continua siendo impresionante. El camino sigue, unas veces cerca, otras mas alejado, el torrente que baja por el barranco, que a medida que bajamos se hace mas ancho y menos inclinado. Finalmente, salimos a una pista empinada y maltrecha (16.11 h, 542 m). La seguimos. En unos 20 minutos llegamos a otra pista en muy buen estado (16.30 h, 509 m). A la izquierda (N), a unos doscientos metros, vemos la casa de Can Nadeu, a la que no tenemos que ir.

Seguimos la pista a la izquierda unos pocos metros. Después la dejamos por la derecha (E) y tomamos una especie de sendero. Este atraviesa una zona llana y con arbustos situada a la derecha del margen sobre el que se están los terrenos de Can Nadeu (por donde esta prohibido pasar). Cuando la propiedad queda atrás , giramos a la izquierda (N) y salvamos un breve escalón de tierra tras el que esta el camino que va de Riells a la citada casa. Solo nos queda seguir este senda (E-NE), que en pocos minutos nos lleva hasta la Iglesia de Sant Martí (Riells) y la pista donde dejamos el coche (16.35 h).

Nos ha gustado esta circular por el “Montseny húmedo”. Ha sido una excursión diferente. Sin vistas, con poca luz, llena de rincones bellos y solitarios, en el que se respira un ambiente mágico y misterioso. Aunque no quede reflejado en este escrito ni el track (que para evitar líos hemos depurado), en varias ocasiones dudamos, nos perdimos, y tuvimos que recular. Nos guiamos por el mapa de la Ed.Alpina. La guía no salió de la mochila. Y el GPS sólo registró sólo registró el track. Ha sido una ruta clásica, hecha a lo clásico, por gente clásica... Y ha estado muy bien…


La ruta en imágenes 
(Recomendamos ver como como presentación -mas calidad- . Para ello pulsar en la foto y después el botón "pantalla completa") 


EniEn - Septiembre 2012

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